Las llamas consumieron la fábrica de plásticos y seis máquinas de bomberos fueron necesarias para controlar las llamas. Seis personas resultaron heridas.
Tres horas fueron necesarias para apagar las llamas, mientras los vándalos aprovecharon para robar productos de la fábrica pero gracias la acción de las autoridades se evitó un robo mayor.
Los habitantes de Sincelejo se quejan pues no tiene un cuerpo de bomberos completo para reaccionar a este tipo de emergencias.