De nuevo un soldado profesional fue atacado por francotiradores, al parecer de las Farc, en Caquetá. Por fortuna, Luis Felipe Ramírez Moreno, como fue identificado el soldado, no murió, pero sería el undécimo uniformado al que han disparado los subversivos en este año. El hecho se presentó el sábado en la vereda Alto Zambrano, ubicado en el área rural de Florencia, Caquetá, zona en la que se han presentado las últimas agresiones a soldados, y donde murió el viernes Jaime Perdomo Valencia, el último que fue asesinado.
Para evitar que continúen los ataques, el Ejército ofreció una recompensa para quienes entreguen información que conduzca a los francotiradores. De $100 millones de pesos indicó el comandante de la Fuerza de Tarea Júpiter, general César Augusto Parra León, que será el pago por información sobre la ubicación de alias ‘Trueno’, ‘Grillo’ y ‘Danilo’, identificados como responsables de los hechos, y que pertenecerían al frente tercero de las Farc, del bloque sur.
El presidente Juan Manuel Santos se refirió a los hechos. Aseguró que “los francotiradores están matando como patos a nuestros soldados”. De esta forma, Santos quiso explicar estos crímenes realizados desde lo más espeso de la selva y con fusiles de alta precisión, que se están haciendo en cada vez más frecuentes, y más en una zona en que los soldados adelantan operaciones contra cultivos ilícitos.
Según, el máximo jefe de la guerrilla de las Farc, alias ‘Timochenko’, en los últimos días han aumentado las operaciones militares en contra de ese grupo guerrillero, y están siendo presionados para romper el cese unilateral de hostilidades que decretaron en La Habana, por lo que pidió que no se le dieran más largas a un cese bilateral entre la Fuerza Pública y la guerrilla.
Entre febrero de 2015 y febrero de este año las cifras oficiales señalan que bajo esa modalidad han sido asesinados 10 uniformados y entre marzo y abril, de este año, se han registrado al menos otros 4 asesinatos.