Martes de Conquista en Galapa. Si caminas el pueblo, desde las 9:00a.m podrás sentir cómo se va prendiendo el ambiente. Un picó suena en una esquina, y al poco rato -en la siguiente cuadra- encienden otro. Es un suplicio para los que se reúsan a participar de las festividades pero representa el cielo para los bailadores y carnavaleros que quieren gozar hasta último minuto. No importa que un tal José haya muerto: “Se le llora con una ‘fría’ en la mano”. Galapa es la cuna artesanal del Atlántico. Un municipio que le aporta al carnaval el 80% de sus danzas, artesanías y elaboradores de carrozas. Por tanto, en su propio terruño, esos grupos folclóricos deben desplegar su talento con más ganas. Alrededor de las 2:00p.m, las calles ya están llenas y el show comienza. Desde el popular barrio “Salón Azul” sale el recorrido del Martes de Conquista en Galapa. El desfile lo encabeza la reina de este año, Alba Luz Silvera. Ella es una joven que a su corta edad ya perdió a su esposo, el borrachón de Joselito, quien la deja con deudas y problemas. “¡Ay José, José! ¡Te me fuiste José, y me dejaste emproblemaa”, grita inconsolable la viuda. A Alba la acompañan otras mujeres, o en su defecto, hombres vestidos de mujer, que también lloran al descarado Joselito. A continuación vienen los reyes infantiles como el rey, Cesar D La Hoz, que se mueve sobre su mini carroza. Ntre tanto, la niña Siad Barreto, va bailando por las calles de su pueblo, vestida de negro y seguida por otros niños que cargan en una camilla a un muñeco de trapo aparentemente muerto. Después viene el Rey Momo, Orlando Zapata, el director del Congo de Galapa. Y para cerrar el paso de la dinastía real de los carnavales de Galapa 2017 está Kate Echavez, reina del carnaval diverso. Las personas ovacionan a estos cinco personajes que con su alegría y talento hacen gozar a la comunidad y representan a Galapa. Ellos han representado a la población en los concursos realizados en varios municipios durante los pre-carnavales. Pero este no es el final del recorrido. En Galapa lo que hay es comparsas, grupos y disfraces para ver. Siguiendo la línea de los congos, están los tradicionales Congo Campesino, Congo Tigre y Congo Grande. Mientras el desfile avanza se escucha por ahí un coro que dice “1, 2, 3 ¡Galapa otra vez!”, que viene de los músicos de la cumbiamba La Soberana. Como ellos, participan los grupos Ritmo Galapero y Los Cumbiamberitos. Ahora, animales salvajes danzan por las calles, y el público enloquece. Es la popular Selva Africana. Ellos llevan en su grupo bailarines y otras personas que se disfrazan con coloridos y delicados trajes. Tras ellos está la comparsa de Los Elefantes, El Torito, Las Guacamayas, El Toro Miura y unos muy peculiares, Los Puercos de Chapi, un grupo de niños vestidos de cerdos, a quienes les van lanzando un caldero por la calle y ellos van persiguiéndolo con el fin de alimentarse. El momento para que los más pequeños se asusten ha llegado. Los Sátiros y sus personajes míticos logran generar temor en los chiquillos. Y para aumentar el terror colectivo, viene caminando el grupo de Lucho “La Muerte”, que está conformado por personas vestidos de muerte y diablo. ¡Menos mal ahí viene el Garabato Nueva Generación! Ellos pelean con “la ganchua’” y la derrotan. La muerte pierde contra la vida, un evento que solo se ve en este baile, porque todos sabemos que algún día dejaremos este mundo. En el recorrido también logran pasar comparsas de fantasía que se roban la atención del público, como es el caso de Fantasía Real, además de grupos de negritas Puloy, como Son de Negro, caníbales con carne ensartada en unos palos. Son las 5:05p.m, Los Apaches, nativos vestidos de indios que van a caballo, hacen su paso por el municipio. Es el cierre del 2017 en Galapa. Una vez finalizado el tradicional desfile, las personas empiezan a pasar en grupos hacia la cancha La Candelaria. Ahí los espera una tarima donde se presentaran artistas que darán un toque final especial al Carnaval de 2017. Al día siguiente, la mayoría de los bailadores vuelve a salir, pero esta vez hacia la iglesia. Ellos van a colocarse muy temprano su cruz de ceniza, esperando que Dios les perdone todo lo que pudieron llegar a pecar durante los cuatro días de descontrol. *Estudiante de la Universidad del Norte, de Barranquilla