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Habitantes de San Andrés exigen que se tomen medidas contra la inseguridad que vive la isla

La tasa de homicidios y asaltos aumentó. La comunidad convocó a una manifestación pacífica como muestra de rechazo al incremento de la delincuencia.

12 de mayo de 2018 - 06:52 p. m.
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En la memoria de su gente, aún permanecen aquellas épocas en que San Andrés era un lugar tranquilo. Como se puede evidenciar en muchos escritos, visitar y de hecho vivir en el archipiélago, era considerado un sueño. “En la isla se podía dormir hasta con las ventanas abiertas, ir a cualquier lugar sin importar la hora y disfrutar de la tranquilidad”, manifiesta Athrine Lucy Howard, una sanandresana de 50 años. La comunidad raizal, se lamenta por haberle abierto las puertas a la delincuencia que con el tiempo terminó invadiendo una cultura que poco a poco perdió fuerza dentro de su territorio. “Hemos caído en un gran error y la culpa no la tienen solo los invasores, sino nosotros que hemos permitido y callado muchas cosas”, dice el raizal Adel Christopher.

Las autoridades están preocupadas por una división interna que convierte a algunos sectores del departamento en zonas rojas, en donde son frecuentes los asaltos y las agresiones contra turistas. A esta situación se suman otros episodios negativos que recientemente han ocurrido en San Andrés, como la suspensión por diez meses de su Gobernador Ronald Housni, la crisis en que se encuentra el comercio local y el estado de emergencia en que fue declarada la salud.

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De acuerdo con el registro estadístico del mes de mayo suministrado por la Policía departamental, hay dos delitos en los que se observa un crecimiento: el homicidio, con un aumento del 120% durante el 2018, y el hurto a personas que se ha incrementado un 30%.

El comandante de la Policía, Jorge Enrique Mendoza Lizcano, resaltó que, por efectos de los controles y acciones de prevención de las patrullas de vigilancia, ha ocurrido un desplazamiento de estos delitos hacia áreas cercanas de los barrios El Cocal, El Cliff, Cartagena Alegre, Modelo, Sarie Bay, La Zona y Morris Landing.

Como muestra de rechazo a la creciente ola de atracos y al incremento de la tasa de homicidios que está azotando últimamente a la isla, la comunidad convocó a todos los gremios, asociaciones y a la ciudadanía en general, a una manifestación pacífica el pasado jueves 10 de mayo. “Deseamos exigir pacíficamente a nuestro presidente, gobernador, y autoridades, actuar de forma inmediata y eficaz para controlar la delincuencia en las islas”, expresó uno de los organizadores de la marcha que se convocó justo en frente de la Gobernación del departamento y que logró reunir a más de 500 personas. Entre los manifestantes se encontraban microempresarios que cerraron sus negocios para poder salir a la calle en compañía de sus empleados.

El desempleo, la falta de estudio y la ausencia de espacios recreativos para jóvenes, son factores que estarían llevando a la juventud isleña a integrar bandas delincuenciales dedicadas al hurto de turistas y residentes. “No tenemos muchos parques. Queremos que los jóvenes participen en escenarios deportivos para mantenerlos activos libres de las calles y las drogas”, manifiesta Marlon Jiménez, presidente de Asojuntas de San Andrés. Además, invita a la comunidad a denunciar a los delincuentes y a respetar los procedimientos de la Policía departamental.

El líder raizal Adel Christopher Livingston, no cree en la existencia de fronteras invisibles al interior del archipiélago. “Mi comunidad aún no ha llegado hasta ese punto de degradación social”, dijo Livingston. El líder recalca la importancia de buscar un puente entre la fuerza pública y la comunidad, ya que la relación entre ambas se ha deteriorado hasta el punto que el ciudadano ve a la Policía como una figura de peligro. El sanandresano agrega que algunas personas ajenas al departamento, ignoran la idiosincrasia y cultura del pueblo y que esta podría ser la razón por la cual existe cierta desconfianza por parte de la comunidad. “Para entrar a un territorio y hacer parte de las autoridades, el primer paso es estudiar su gente”. A su vez, Adel Christopher propone como solución el diálogo y reconoce que parte de la culpa también recae sobre la comunidad, que en muchos casos frustra la labor de la Policía.

Los raizales que llevan mayor tiempo habitando el territorio insular dicen que el incremento de la delincuencia también se debe al deterioro de la figura del hogar. La mayoría de la juventud isleña está creciendo en medio del conflicto y consideran que al rescatar los valores desde el núcleo familiar, habrá posibilidad de construir una mejor sociedad.

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La inseguridad es un tema complejo que está ahuyentando al turismo y que tiene a la comunidad en general viviendo entre el miedo y la inconformidad. El pastor raizal, Oliver Manuel Cubillos, invita al gobierno nacional a intervenir lo más pronto posible, o de lo contrario, llegará un punto en que San Andrés será tachado como uno de los principales destinos turísticos del país y los más afectados serán quienes viven del comercio y la hotelería.

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