Según las primeras versiones de las autoridades, las llamas fueron ocasionadas por un cortocircuito en una de las bodegas.
La acción pronta y efectiva de los bomberos de la ciudad, junto a la ayuda de la comunidad, impidió que las llamas destrozaran más locales. El incendio fue controlado, pero ya había consumido siete graneros.
Los dueños de los negocios afectados aún no han reportado oficialmente las pérdidas ocasionadas por la conflagración, pero se estiman en varios millones de pesos.