El grupo subversivo de las Farc señaló este miércoles que la "intransigencia" del Presidente, Álvaro Uribe, ha impedido la liberación del cabo del Ejército Pablo Emilio Moncayo, secuestrado hace 11 años y medio, y que según los rebeldes, está en riesgo por los combates que se registran.
"Al orden del día se encuentra el canje de prisioneros de guerra, al que se opone el presidente Uribe con variados sofismas, como expresión de su ciega estrategia fascista y totalitaria de Paz Romana, que derrotaremos entre todos los que consideramos viables las soluciones políticas a los problemas estructurales del país" , señala el comunicado de los rebeldes.
El término Paz Romana que usa "Cano" hace referencia a una relativa calma que se pregona por parte de los Gobiernos desde el imperio romano con el fin de enmascarar una situación de violencia por el uso de la fuerza militar o de policía.
El jefe rebelde agregó en su comunicado que la "intransigencia y falta de grandeza" de Uribe lo ha llevado a "atravesarse en caprichosa y berrinchosa actitud a la liberación unilateral del cabo del Ejército Pablo Emilio Moncayo".
El grupo subversivo anunció a mediados de abril que entregarán de manera unilateral al militar como gesto de paz y acercamiento con la sociedad civil, así como lo hicieron a principios de año cuando liberaron a otros seis secuestrados, sin embargo hasta el momento no han cumplido con el ofrecimiento.
Ahora dicen que el Presidente Uribe no ha permitido la participación de la senadora de la oposición Piedad Córdoba en la misión de entrega del rehén, como lo han exigido los rebeldes en todas las liberaciones unilaterales que han realizado desde 2008.
Según los subversivos, los combates entre el Ejército y las Farc "aumentan los riesgos para los prisioneros y caen presos más militares, a quienes quisieran olvidar para no reconocer la existencia del grave conflicto social y armado que sufre nuestro país".
Este grupo al margen de la ley tiene en su poder, además de varias centenas de civiles, a 22 policías y militares a quienes pretenden canjear por unos presos en que se encuentran en cárceles locales y de Estados Unidos.
Moncayo y su compañero Libio José Martínez son los dos rehenes que mayor tiempo llevan secuestrados por esa guerrilla. Ellos prestaban servicio temporal en la estación de comunicaciones del Ejército en el cerro de Patascoy, en Nariño, tomada por la subversión el 21 de diciembre de 1997.