“¿Qué es lo primero que quiere conocer un turista nacional y extranjero cuando llega a Bogotá? Sin duda alguna, dentro de la lista de respuestas está la Catedral de Sal de Zipaquirá. En tradición y cultura no tenemos competencia en el país”, dijo con la seguridad de quien conoce el tema, Fernando Duarte, gerente de la primera maravilla de Colombia.
No necesitó de documentos para hablar de las cifras, su cabeza parece un libro de contabilidad en el que registra ingresos, egresos y número de visitantes. Ocupa el cargo desde 2012 y desde entonces puede decir que: “Entre esa fecha y 2013 hubo una variación de visitantes de 13%, pasando de 541.751 a 578.851, lo que se traduce en un aumento de 37 mil turistas. El año pasado tuvimos un superávit de $1.434.312.836, y transferimos $2.369 millones al municipio, entre ellos $64 millones para la iluminación de navidad”.
Dijo que lo han logrado con trabajo en comunidad a nivel internacional y gracias a las alianzas con hoteles y transportes de Bogotá, así como a los eventos del país y del exterior a los que asisten. Unos resultados de los que se beneficia Zipaquirá, “tenemos un convenio con la Secretaria de Desarrollo del municipio por $53 millones, sin embargo, queremos seguir trabajando de la mano para impulsar el progreso”.
Son 62 personas las que se ocupan directamente de la Catedral de Sal, las mismas que reciben a colombianos, europeos y orientales cada año. Para quienes están preparando jardines a la altura de los grandes monumentos del mundo, atracciones para niños y adultos, como el canopy que esperan tener terminado en diciembre de este año, mayor señalización interna e implementación de una sala de teatro para fomentar la cultura del municipio.
Durante la Semana Santa esperan superar, o al menos mantener, la visita de diez mil turistas por día. Cifra registrada en 2013.