Entre el 16 de abril y el 16 de mayo los indígenas Kankuamo de la Sierra Nevada de Santa Marta cerraron el paso al río Badillo para realizar una limpieza del afluente que, según miembros de la comunidad, está cargado por las basuras que arrojan los visitantes.
La noticia no gustó en la alcaldía, porque les parece una decisión arbitraria, y en pobladores que en los días del Festival de la Leyenda Vallenata se lucran con las casetas que colocan en la ribera del afluente.
“En el marco del ejercicio del Gobierno propio las Autoridades del Consejo Local de mayores y Cabildo de Minakalwa (La Mina) Resguardo Kankuamo de la Sierra Nevada, deciden adoptar medidas para el restablecimiento y armonización del territorio del Pueblo Kankuamo”, informaron las autoridades el mismo 26 de abril.
Representantes de la comunidad indígena intentó comunicarse con el secretario de Gobierno, pero este se negó a asistir para mediar el diálogo entre los manifestantes y la comunidad indígena. A las 6:00 p. m del domingo 28 de abril, un grupo de 400 Kankuamos bajó al punto del bloqueo para llamar al diálogo y se restableció el paso. Las disputas por el territorio, en cambio, continúan.
Los Chiscuinya, un grupo autodenominado como indígena, realizó un bloqueo señalando que perdería recursos. Sin embargo, la ONIC no lo reconoce. En imágenes se ve que los manifestantes talan indiscriminadamente los árboles de la ribera del río Badillo.
“Han debido tener la delicadeza de informarnos con anticipación sobre una decisión que afecta el municipio en donde la administración de Valledupar tiene injerencia total, así ustedes tengan total autonomía”, dijo el secretario de Gobierno de Valledupar, Augusto Ramírez, a representantes del cabildo en una nota de voz.