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En fotos: esta es la primera Casa de Cuidado Ancestral en la Sierra Nevada de Santa Marta

En el resguardo indígena de Jimaín, en la Sierra Nevada de Santa Marta, entró en funcionamiento la primera Casa de Cuidado Ancestral para las mujeres arhuacas y sus hijos: un proyecto que busca redistribuir el tiempo que dedican al cuidado y fortalecer prácticas culturales y económicas propias.

28 de mayo de 2026 - 11:07 a. m.
La inauguración de la Casa del Cuidado Ancestral incluyó prácticas culturales, palabra tradicional y recorridos comunitarios en la Sierra Nevada de Santa Marta.
Laly Malagón - OIT
Mujeres arhuacas tejen mochilas como parte de las prácticas que articulan el cuidado y la vida. Algunas de estas ahora son exhibidas en la Casa de Cuidado.
Laly Malagón - OIT
Detalles del espacio construido en el resguardo de Jimaín.
Laly Malagón - OIT
La Casa de Cuidado Ancestral Arhuaca abrió sus puertas en el resguardo de Jimaín, entre Valledupar y Pueblo Bello, como un espacio para mujeres y sus hijos.
Laly Malagón - OIT
Autoridades, organizaciones y lideresas indígenas durante la apertura de la Casa del Cuidado Ancestral en la Sierra Nevada de Santa Marta.
Laly Malagón - OIT
Este es un espacio que busca redistribuir el tiempo del cuidado y fortalecer la autonomía económica y cultural.
Laly Malagón - OIT
Niñas y niños de las comunidades arhuacas hacen parte del circuito de cuidado que funciona en la nueva casa comunitaria del resguardo de Jimaín.
Laly Malagón - OIT
La Casa de Cuidado Ancestral Arhuaca abrió sus puertas en el resguardo de Jimaín, entre Valledupar y Pueblo Bello, como un espacio para mujeres tejedoras y sus hijos.
Laly Malagón - OIT
La Casa fue impulsada por organizaciones comunitarias e instituciones, que busca fortalecer la autonomía y el trabajo del cuidado.
Laly Malagón - OIT
Algunos de los elementos que se han ido integrando para atender a las infancias que asistirán a la Casa.
Laly Malagón - OIT
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En el resguardo indígena de Jimaín, en la Sierra Nevada de Santa Marta, comenzó a funcionar la primera Casa de Cuidado Ancestral, un proyecto que busca redistribuir y reconocer la labor del cuidado, fortalecer las prácticas culturales, visibilizar el tejido de mochilas y promover la autonomía económica de las mujeres indígenas.

El espacio, construido con apoyo de organizaciones nacionales e internacionales, también integra a hijas e hijos de mujeres tejedoras en procesos de aprendizaje de la lengua, y las tradiciones propias. Los recursos económicos y los avales vinieron de la OIT, que puso capital semilla para adecuar el espacio; el Ministerio de la Igualdad dotó parte del material, y las autoridades del pueblo en la Sierra aportaron el predio y la estructura inicial de la vivienda.

Se trata de una apuesta por el reconocimiento del trabajo de cuidado que históricamente han sostenido las mujeres arhuacas, y por la posibilidad de ampliar sus tiempos para el estudio, la creación y el desarrollo de proyectos propios.

🗞️ Lea aquí la historia de una casa que hoy empieza a transformar el cuidado y la vida de las mujeres y las infancias en la Sierra.

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