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La puntada final de la estafa

De cómo las operaciones repos constituyeron el golpe de gracia dentro de la quiebra de la firma comisionista de bolsa y cómo centenares de pequeños ahorradores sufren las consecuencias.

28 de diciembre de 2013 - 03:00 p. m.
Rodrigo Jaramillo (izq.) en la audiencia de solicitud de medida de aseguramiento, realizada el viernes pasado en los juzgados de Paloquemao. / Gustavo Torrijos – El Espectador
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Apareció la lista del saqueo. En los últimos tres meses, antes de la quiebra de Interbolsa, sus principales accionistas empeñaron sus acciones cuando ya sabían que se acercaba el colapso. Saquearon el patrimonio de centenares de inversionistas que creyendo que Interbolsa era sólida les prestaron colectivamente $75.000 millones. Víctor Maldonado, Rodrigo Jaramillo, su hijo Tomás Jaramillo Botero y Juan Carlos Ortiz se quedaron con la plata de esos inversionistas y no han pagado lo que debía ser un préstamo a corto plazo.

La información conocida exclusivamente por El Espectador permite saber exactamente quién se quedó con la plata de quién. Por ejemplo, con la de María Kamila Pineda, una joven de 22 años que vive en Bogotá. Su papá le dejó un seguro de vida para pagar los colegios y la universidad de ella y dos hermanos. Al morir su padre, ella llevó la plata que le entregó el seguro a Interbolsa porque su papá conocía a Tomás Jaramillo. María Kamila le pidió que invirtiera de manera segura, porque la necesitaría en unos meses. Ahora se sabe que Tomás Jaramillo tomó $59 millones de María Kamila Pineda para un repo que aparece a cargo de Kistler Holdings Limited, compañía de los Jaramillo. Y $38 millones de María Kamila se los echó al bolsillo Juan Carlos Ortiz. Víctor Maldonado recibió $258 millones a través de su compañía Indufin Internacional. A María Kamila no le han pagado, se quedó con acciones de Interbolsa que no valen nada y sin su plata. Víctor Maldonado es codueño del Hotel Santa Clara de Cartagena, de las pizzerías Archie’s y fue dueño de Crem Helado.

Las empresas de Maldonado (Indufin, Cuama, Helados Modernos, Malta, Las Tres Palmas y Latinoamericana de Inversiones Sumo) fueron las principales beneficiadas con los repos incumplidos. Recogieron más de $33.000 millones que hoy sus legítimos dueños no pueden recuperar.

Los dineros que recibieron Maldonado y los demás accionistas los consiguieron en operaciones repos. Un repo en la práctica es un préstamo que un inversionista hace al dueño de acciones. El accionista recibe efectivo, deja en garantía las acciones y se compromete a devolver el dinero en unos días o en pocos meses.

El saqueo se inició en julio de 2012 y se intensificó en agosto, septiembre y octubre. Interbolsa fue intervenida el 2 de noviembre. Cuarenta días antes de la quiebra, su fundador y presidente, Rodrigo Jaramillo, afirmó en una entrevista con La República que el grupo valía US$430 millones y que iba bien la búsqueda de un socio estratégico.

Esa era la información pública que existía. El inversionista raso no podía saber que la principal comisionista del país estaba mortalmente endeudada y que había tomado en secreto dineros de sus clientes para especular con las acciones de Fabricato.

El cañazo sobre la venta de Interbolsa permitió perpetrar la última gran estafa. Rodrigo Jaramillo, con el 15% de las acciones, Víctor Maldonado con el 30% y los demás se dedicaron a empeñar sus acciones y consiguieron liquidez por medio de repos. Realizaron en total 449 operaciones repos, pero los inversionistas engañados son varios centenares. Detrás de un solo repo hay dinero de varias personas.

Los inversionistas afectados le pidieron a la Bolsa de Valores de Colombia el nombre de la contraparte que se quedó con el dinero, pero ésta se negó alegando reserva bursátil. El Espectador obtuvo los nombres y empezará a publicar la lista completa en el blog sobre Interbolsa en elespectador.com. Lo que hicieron Jaramillo, Maldonado y los demás accionistas fue concederse autopréstamos a costa de sus propios clientes y de clientes de otras comisionistas.

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Entre las entidades lesionadas está la Universidad Eafit de Medellín: le prestó $828 millones el 13 de julio del año pasado a Indufin Internacional, una compañía de Víctor Maldonado. La operación, que fue incumplida, se vencía el 13 de noviembre, pero para esa fecha Interbolsa ya estaba intervenida. Eafit financió otros repos.

Mansarovar Energy Colombia le prestó mediante repos el 27 de agosto de 2012 a un cliente que resultó ser Helados Modernos, de Víctor Maldonado, $1.017 millones. No los recuperó, como no recobró otros $821 que tomaron Malta S. A. e Indufin, también de Maldonado. Cuatro días antes le prestó $657 millones, también perdidos, a firmas de Maldonado. El 12 de septiembre Mansarovar le entregó $1.474 millones a otra empresa de Maldonado, Latinoamericana de Inversiones Sumo. En la misma fecha le dio $759 millones a Cuama, igualmente de Maldonado. En total, Mansarovar perdió casi $10.000 millones en la trampa de los repos que le tendieron Jaramillo y Maldonado. También hay damnificados por $20 millones, como Fray Faustino Corchuelo Alfaro, rector de la Universidad Santo Tomás de Bucaramanga. La universidad a su vez perdió casi $20.000 millones que tenía en distintos fondos de Interbolsa.

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La víctima más grande del saqueo fue otra comisionista de bolsa, Asesores en Valores. Clientes suyos facilitaron $16.000 millones con garantía de acciones de Interbolsa. Maldonado y Jaramillo no han pagado las deudas. Un comisionista de bolsa, que fue contraparte en operaciones repos de Interbolsa, señaló que los accionistas incurrieron en una estafa: “Los repos se hicieron sobre acciones de Interbolsa, los hicieron los grandes accionistas de Interbolsa y se realizaron por medio de la comisionista Interbolsa. Yo con yo con yo”.

El comisionista añadió: “El que es administrador sabe que está quebrado. Hoy creo que en Interbolsa los administradores conocían los problemas de la filial en Brasil, los problemas en Premium y Panamá. Sabían todo eso. Si sumaban patrimonio y restaban los problemas, sabían que estaban quebrados”. Las operaciones repos que hicieron los accionistas de Interbolsa están además marcadas por conflicto de interés y uso de información privilegiada, afirmó el comisionista.

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A Inversiones Nubycir Ltda. de Bogotá no le han pagado varios repos. Dos por $349 millones están a cargo de Cuama S. A., de Víctor Maldonado. Nubycir colocó ese dinero al 7,10% efectivo anual en julio de 2012 con vencimiento a 120 días. “Interbolsa mostraba que era la comisionista más grande y no manifestaba ningún riesgo. No había alertas de la Superfinanciera”, dijo una representante de la compañía. El liquidador Ignacio Argüello reconoció las deudas, junto con las de muchos otros inversionistas, pero nadie ha pagado. Nubycir autorizó a la bolsa para levantar la reserva sobre las operaciones, aunque no había logrado saber quién era el deudor.

Un profesor universitario de Medellín, que tampoco ha podido recuperar su dinero, señaló: “No se dice ni se escribe nada sobre la situación en la que nos encontramos quienes aparecimos de la noche a la mañana como accionistas de Interbolsa”. Agregó: “Me angustia que ningún medio haga alusión a los ahorradores defraudados bajo esas operaciones repoa, es como si no existiéramos”. Un empresario que resultó perjudicado con los repos señaló: “Esto nos minó la confianza, nos sentimos burlados. Nos retiramos de la bolsa. Son carniceros con frac”.

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* Periodista investigativo, autor del libro “El cartel de Interbolsa. Crónica de una estafa financiera” (Sílaba Editores).

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