Familias enteras habían cruzado la frontera por el conflicto armado, por el azar, por el infortunio, por el sueño de buscar una nueva vida en el país vecino. Pero ahora ya no están en el Zulia o Apure, sino en este coliseo, a 35 grados de temperatura, donde arruman lo poco que pudieron traer consigo el día que la guardia venezolana los sacó a empellones.
Ese drama lo padecen hogares completos que ya habían solicitado el asilo, un trámite que nunca se logró a pesar de los testimonios, denuncias y documentos que daban prueba de que un día padecieron a los “paras” o la guerrilla o un agente del Estado, y que por eso abandonaron su lugar de origen.
Y es que según el informe Cruzando la Frontera, del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), Venezuela es el primer lugar de destino de los colombianos que salen del país por el conflicto armado.
En total son 204.340 colombianos refugiados o en situación similar de refugio en Venezuela, según Acnur. Sin embargo, el número podría ser mucho mayor y por eso el CNMH emprendió el proyecto “Voces del exilio”, con el que busca detallar en qué condiciones y en dónde están los colombianos que salieron del país por razones del conflicto armado interno.
“El alarmante número de víctimas del éxodo transfronterizo ha convertido al desplazamiento forzado en una problemática humanitaria de carácter regional, puesta en evidencia por la prolongación de los efectos del conflicto armado y la violencia generalizada en Colombia hacia los países vecinos. Desafortunadamente para el país, y para sus víctimas, son pocas las iniciativas que han buscado esclarecer la lógica detrás de esta forma de violencia, visibilizar su magnitud y contribuir al proceso de reconstrucción de la memoria de lo acontecido”, explica la investigación “Cruzando la frontera”, presentado en Cúcuta el 2 de octubre.