Por vencimiento de términos, el Juzgado Segundo Penal Municipal de Valledupar le otorgó la libertad a Eduardo De Abreu, piloto brasilero presuntamente implicado en el rapto de una avioneta en Aguachica, sur del Cesar, el 31 de enero de 2018, y que contenía $2.000 millones pertenecientes a una empresa de valores.
La defensa alegó que, según el Código de Procedimiento Penal, a todos los acusados extranjeros en el país se les debe asignar un traductor y el Estado tiene que garantizar este derecho. A pesar de que la Fiscalía presentó evidencias que demuestran que el hombre sí habla español, no se realizó la verificación del documento de acusación porque él alegó que debía ser en su idioma.
(Le puede interesar: Asaltan avioneta que transportaba $2.000 millones en Aguachica, Cesar).
El 13 de febrero de este año, el ente acusador manifestó que César Tibamoso, fiscal a cargo del caso, recibió amenazas de muerte a través de su correo institucional. Los mensajes enviados al funcionario estaban firmados con la insignia de la organización guerrillera con la que estaría vinculado.
“Hoy queremos decirle que se le acabó el montaje que tienen contra nuestro compañero y amigo Eduardo De Abreu, ya que no puede continuar reteniéndolo sin pruebas”, decía un correo. Además, el emisor señaló que sí la institución se sigue oponiendo a la libertad del extranjero, “habrá consecuencias” por parte del grupo.
El hombre fue capturado en enero de 2018, pero el juicio en su contra no se había podido ejecutar por falta de un traductor. A principios de febrero le fue negada la libertad condicional por vencimientos de términos, pues el Juzgado Segundo Penal Ambulante de control de garantías manifestó que José Luis Castro Machuca, defensa del piloto, dilató el proceso argumentando que el piloto no entiende el idioma español. Una afirmación que perdió validez cuando se expuso un video en el que está dialogando con colombianos sin ningún problema.
“Solo hasta el 6 de agosto del pasado año, cuando la defensa la asumió el abogado Machuca, dijo que no hablaba castellano (…) en las audiencias preliminares fue asistido por un defensor público y en el momento de la captura el Ministerio Público estuvo presente e indicó que, si entendía la lengua”, agregó el organismo.
Tibamoso asegura que el abogado se ha escudado en maniobras para buscar la libertad de su cliente, quien está recluido hace un año en la cárcel La Tramacúa, de Valledupar, pero los hallazgos en la avioneta de Aguachica asociaron el robo y a Eduardo De Abren con el Eln.