En Buenaventura confluyen la violencia, la pobreza, la corrupción y el narcotráfico. La situación es tan compleja que suceden cosas que parecen salidas de historias de terror, como las conocidas ‘casas de pique’. Esto ocurre al lado del puerto más importante del país, y aunque el Gobierno se ha comprometido con los ciudadanos, poco ha avanzado. Esas problemáticas generaron que Libia Mosquera Viveros dejara su vida de representante diplomática, como cónsul en Washington, y se viniera a buscar la Alcaldía de su ciudad. Doctora en Derecho Civil de la Universidad Lateranense de Roma (Italia) y cerca de terminar su maestría en Gestión Política en la George Washington University, espera ganar las elecciones sin compromisos políticos, pero pidiendo el respaldo del Gobierno.
¿Por qué dejó su vida de diplomática, si allá estaba bien?
Estaba en mi zona de confort, pero no puedo quedarme en el papel de criticar, tengo que proponer. En Washington hay muchos afros y es una ciudad desarrollada, así veo a Buenaventura en 30 años. Sectores sociales y de base me pidieron que lo hiciera, renuncié y acá estoy.
¿Tiene un partido que la avale?
Vamos por firmas, por la gente, por quienes no aguantan más desesperanza. En cuatro años no vamos a resolver todos los problemas, pero con trabajo serio se puede recuperar la gobernabilidad. Queremos ganar y obtener la confianza del Gobierno en este proyecto para cambiar la historia de Buenaventura. Los hijos de Buenaventura tenemos que ayudar.
Es conocido que en Buenaventura hay una estrecha relación entre criminalidad y castas políticas, ¿no es un riesgo muy alto?
Sé que estando en primera fila arriesgo mi vida. Nadie dijo que era fácil, pero tampoco es imposible. Medellín vivió épocas difíciles y con trabajo y sentido de pertenencia salió de ese capítulo oscuro.
¿No le preocupa que termine en problemas judiciales por sus intenciones políticas como le pasó a Luis Gilberto Murillo, exgobernador del Chocó?
Preocupa que una persona como Luis Gilberto no hubiera podido iniciar un futuro de desarrollo para Chocó, preocupa cuando sé que los contradictores que voy a tener se pueden valer de cualquier elemento para anular mi candidatura. Son retos que enfrentaremos con entereza.
¿Sus prioridades para Buenaventura?
Procurar cosas básicas como agua las 24 horas, desarrollo, seguridad, un plan maestro de alcantarillado y superar el desempleo, que llega al 26 por ciento. Pero, sobre todo, que nuestros jóvenes no mueran por las balas a los 16 o 17 años.