A más tardar en junio, la Dirección de Asuntos Étnicos de la Agencia Nacional de Tierras deberá concluir el proceso de titulación de tierras, constitución, ampliación y/o saneamiento, solicitado por la comunidad Sikuani Guacamayas Mamiyare, de Cumaribo, Vichada, que lleva más de ocho años en trámite y que según esa comunidad, los tiene en riesgo de despojo.
El pleito comenzó en realidad en 1997 cuando la comunidad realizó una solicitud de ampliación de su territorio. «El entonces Instituto Colombiano de la Reforma Agraria (INCORA) ‘pierde el expediente’ y no dan razón a la comunidad”, explicó la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) a través de un comunicado.
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Sin lograr respuesta alguna, 12 años después los indígenas realizaron nuevamente la solicitud que una vez más quedó en veremos. El problema se agravó en febrero de 2019 cuando el personero de Cumaribo en compañía de la Policía realizó una inspección ocular del territorio, que según la Onic resultó en un intentó de desalojo seis días después. Para ese entonces, la comunidad construyó cinco casas que estaban habitadas por 50 personas, dentro de las cuales había 15 niños y tres mujeres embarazadas. Un mes después iniciaron otro intento de desalojo.
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Por estos hechos, la comunidad solicitó asesoría a organizaciones como Naciones Unidas, la Defensoría de Pueblo y la Procuraduría. “Tanto la Alcaldía como la Personería de Cumaribo argumentan que ese territorio no es indígena, sino que es un territorio ‘baldío’. La comunidad manifiesta que el desalojo responde al interés institucional de favorecer a un particular con la propiedad del territorio”, dijo la ONIC.
Ante la falta de solución frente a la titularidad de las tierras, la Procuraduría General de la Nación instauró una tutela ante el Juzgado 53 Administrativo del Circuito de Bogotá, Sección Segunda, el cual tuteló a favor de los derechos de la comunidad. “El trámite ha tenido una duración mayor a ocho años lo cual podría involucrar, en principio, una afectación a las reglas del plazo razonable, así como a las garantías de conservación de la entidad étnica y la cultura a través de la propiedad colectiva”.