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Por qué el acuerdo de justicia con las Farc es el mejor de la historia

Las experiencias de Sierra Leona, Camboya y Bosnia-Herzegovina fueron estudiadas por la mesa de diálogos de La Habana para no repetir sus errores y aprovechar sus aciertos.

08 de enero de 2016 - 07:22 p. m.
Histórico apretón de manos entre Santos y Timochenko tras anunciar acuerdo de justicia transicional. / Archivo EFE
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En todas sus intervenciones, el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y el equipo negociador en La Habana (Cuba) han sostenido que el acuerdo en materia de justicia, dado a conocer el pasado 23 de septiembre y que hace parte del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y no Repetición, puede no ser perfecto, pero es el mejor que hasta ahora ha conocido la historia de la justicia transicional. Tras esta frase, que puede resultar efectista para muchos, hay un minucioso estudio de distintas experiencias internacionales en esta materia.

El Espectador revisó los casos de tres tribunales internacionales que han buscado satisfacer los derechos a la justicia de las víctimas en procesos de transición de la guerra a la paz. Se trata del Tribunal Especial para Sierra Leona, las Salas Extraordinarias de las Cortes de Camboya y la Sala de Crímenes de Guerra en Bosnia-Herzegovina. En estos tres casos, así como en todos los procesos de paz del mundo, las partes en conflicto armado no consiguieron acordar un sistema de justicia que incluyera la investigación y sanción de graves crímenes de guerra e infracciones al DIH.

En los tres casos mencionados, los tribunales entraron a operar tras la negociación entre cada uno de los estados y las Naciones Unidas. Nunca antes en la historia los grupos insurgentes y los representantes de un gobierno habían construido, de común acuerdo, un sistema integral de justicia transicional. Tal vez esta sea la principal razón para que el presidente Santos señale que “este es el mejor acuerdo de justicia transicional que jamás se haya negociado”.

En el caso de Sierra Leona, el tribunal se instauró luego de un acuerdo entre el Gobierno de este país y la ONU en enero de 2002. Cuatro años después, en junio de 2006, se produjo la primera sentencia y en septiembre de 2013 la última. Al final, en sus once años de funciones, el tribunal procesó cuatro casos en los que se condenó a nueve personas.

La guerra civil en Sierra Leona se prolongó por once años entre el Frente Unido Revolucionario y el gobierno de ese país. Los datos hablan de 70.000 civiles asesinados, 2,6 millones de desplazados y 200.000 víctimas de graves violaciones a los derechos humanos y al DIH. Al final, el tribunal especial establecido allí fue el primero en negar amnistías generales a los crímenes de guerra, de lesa humanidad y otras infracciones al DIH.

Otra experiencia internacional que fue tenida en cuenta por la mesa de conversaciones fue la de las Salas Extraordinarias de las Cortes de Camboya, las cuales también se instauraron debido a un acuerdo entre el gobierno de ese país y la ONU en 2003. Sin embargo, el primer juicio empezó en marzo de 2009, un año después se emitió la primera condena y en la actualidad sigue funcionando.

Las Salas Extraordinarias fueron creadas para investigar y sancionar los crímenes cometidos por el Gobierno del dictador Pol Pot, especialmente durante el régimen de Jemeres Rojos, que se desarrolló entre 1975 y 1979. Tiempo durante el cual fueron asesinadas 1,7 millones de personas. Tras una larga negociación entre la ONU y el gobierno camboyano se acordó la creación de las Salas. Sin embargo, ante la muerte de gran parte de los máximos responsables de los crímenes cometidos, el volumen de trabajo fue muy reducido y sólo se ha conseguido procesar un caso completamente y otro parcialmente.

Finalmente, las Salas de Crímenes de Guerra de Bosnia-Herzegovina constituyen el caso emblemático de la justicia transicional. Estas entraron en funcionamiento en marzo de 2005, luego de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas exigiera al país crear un tribunal para investigar, juzgar y condenar a los responsables de los graves crímenes ocurridos durante los años 90, cuando se produjo el desmembramiento de la antigua Yugoslavia. Los registros hablan de más de 140.000 personas asesinadas y cuatro millones de desplazados, además de un incontable número de violaciones a los derechos humanos e infracciones al DIH. Al final, en ocho años, estas Salas emitieron 200 condenas.

Estas tres experiencias internacionales fueron tenidas en cuenta a la hora de construir la Jurisdicción Especial para la Paz. Sus aciertos y errores fueron las pistas que las delegaciones de paz siguieron para entregarle a la comunidad internacional lo que ellos consideran es el más avanzado sistema de aplicación de la justicia transicional.
 

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