Las aguas del río San Jorge se desbordaron y como señalan los habitantes de esta pequeña población «las aguas llegaron para quedarse».
La situación es crítica, el desempleo ha aumentado y las enfermedades generadas por el agua represada están a la orden del día.
Manuel Cadrazco, alcalde del municipio indicó que la inundación que se mantiene desde la primera temporada de lluvias ha afectado a «3500 familias, unas 12 mil personas que representan el 40% de la población de esta zona del departamento de Sucre».