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¿Qué sigue para Piedad Córdoba?

Tras 15 años liderando operativos de liberación de los secuestrados, la exsenadora ha asegurado que continuará trabajando por la paz del país junto a otras mujeres como la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú.

02 de abril de 2012 - 11:12 a. m.
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A finales del año 2007, cuando el gobierno Uribe había desautorizado la mediación de su homólogo venezolano Hugo Chávez Frías y de la senadora Piedad Córdoba para devolverles la libertad a los cautivos de las Farc, esta organización ilegal anunció que liberaría a un grupo de secuestrados “como desagravio” a los mediadores. Entre los liberados figuraba Clara Rojas, su hijo Emanuel y la excongresista Consuelo González de Perdomo.

Pero luego de un rastreo minucioso de la Fiscalía y el alto gobierno se descubrió antes de caer el telón de 2007 que Emanuel estaba en un hogar de paso del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). Al confirmarse que las Farc se lo habían entregado a un cuidandero que a su vez terminó por entregarlo al ICBF, el presidente Álvaro Uribe nuevamente fustigó a las Farc al tildarlos de mentirosos y manipuladores.

En medio del escándalo, el 10 de enero de 2008 las Farc le entregaron a una comisión humanitaria liderada por Piedad Córdoba a Clara Rojas y Consuelo González. Un mes y medio después liberaron a Gloria Polanco, Luis Heladio Pérez, Orlando Beltrán y Jorge Eduardo Géchem. La congresista Córdoba se constituyó como una voz de esperanza para libertar a los cautivos. Desde entonces y hasta hoy ha sido protagonista de seis operativos con el apoyo de la Cruz Roja Internacional y del gobierno de Brasil con el objetivo de arrancarle de la selva la suerte de 19 canjeables. Si se concreta la liberación anunciada de esta semana, Córdoba tendría el récord de haber liderado el regreso de 29 plagiados.

No obstante, su paso por estas liberaciones no ha dejado de ser polémico. Con base en los archivos del computador del abatido comandante guerrillero alias Raúl Reyes, el procurador Alejandro Ordóñez la destituyó e inhabilitó por 18 años para ejercer cargos públicos. Según el jefe del Ministerio Público existen evidencias de una supuesta complicidad con las Farc en un proyecto político a largo plazo. Una versión que la exsenadora ha desmentido a rajatabla, pero que de todas maneras le agrega una gota más de controversia al asunto. Paradójicamente la Corte Suprema de Justicia no le abrió investigación penal a Córdoba.

Las familias de los secuestrados han puesto en sus manos y en la del Colectivo Colombianos y Colombianas por la Paz la liberación de los últimos secuestrados, que ajustan más de 13 años en las cárceles de la selva. A ellos las Farc les entregaron al exdiputado Sigifredo López, al exgobernador Alan Jara, al cabo Pablo Emilio Moncayo, al capitán Guillermo Solórzano, a los uniformados Giovanny Domínguez, Alexis Torres, Wálter Lozano, Juan Fernando Galicia, Carlos Alberto Ocampo, el infante Henry López, entre otros. Todos reconocen en Piedad Córdoba la mujer que ha persistido en la libertad de todos los plagiados. Pero los contradictores de ella le siguen enrostrando el escándalo de la llamada Farcpolítica.

¿Qué pasará con ella y con el Colectivo Colombianos y Colombianas por la Paz luego de esta última liberación? Piedad Córdoba ha dicho que para ella también se cierra un ciclo con esto, pero que la idea es seguir contemplando escenarios para la paz. Esa ha sido su bandera en los últimos 15 años, y se afianzó después de haber sido plagiada ella misma por las Autodefensas de Carlos Castaño en mayo de 1999. Los analistas aún siguen desconfiando de que esta liberación pueda conducir de inmediato a un proceso de diálogo con el gobierno Santos. Sin embargo, ya hay un camino recorrido que empieza a hacer la diferencia.

Sin el chantaje del secuestro y la exigencia del canje, las Farc arrancan una nueva etapa. ¿Podrán sentarse nuevamente a la mesa de negociación? De ser así, ¿qué papel jugaría Piedad Córdoba en este proceso? Son preguntas que siguen ahí pero que seguramente serán resueltas después de que Colombia celebre el feliz regreso de los 10 secuestrados que siguen en poder de las Farc.

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