El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Retos económicos de la paz

José Antonio Ocampo sostiene que los costos de los acuerdos a los que se llegue con las guerrillas deben financiarse con una mayor tributación.

13 de octubre de 2014 - 09:45 p. m.
José Antonio Ocampo entregará hoy los resultados de Misión Rural. / ‘El Colombiano’
Foto: Donaldo Zuluaga Velilla
PUBLICIDAD

 El reconocido economista José Antonio Ocampo entrega hoy, a las 9 de la mañana, junto con el director de Planeación Nacional, los resultados de la Misión Rural para la construcción de paz. El Espectador habló con él sobre su visión del campo, la economía colombiana y los impactos positivos y negativos sobre ésta si se llega a firmar un acuerdo en La Habana.

– ¿Se puede empezar a hacer planes de construcción de paz en el sector rural colombiano sin tener claro cuáles serán los acuerdos finales a los que se llegará en Cuba?

Lo que se haga para el sector rural se debe hacer en función del eventual acuerdo de paz, pero muchas de esas cosas se deben hacer de todas formas, como parte de la estrategia de desarrollo del país. La paz debe ser un compromiso más allá del acuerdo específico al que se llegue con las Farc; no en vano, este fue el único tema económico que se incluyó en las negociaciones.

– “Nada está acordado hasta que todo este acordado”, es lo que se nos ha dicho sobre las negociaciones de paz. ¿Qué pasa si estructuramos algo en términos agrícolas desde las distintas entidades del Estado y resulta que va en contravía de lo que se acuerde en Cuba?

El Gobierno no puede esperar a ver cuál va a ser el acuerdo final de las negociaciones de paz para empezar a actuar en el campo, pues hay que actuar ya. De hecho, el Gobierno ya empezó a hacer cosas en ese sector, especialmente como respuesta a los paros agrarios.

– Ya que habla de los paros agrarios, en su momento el Gobierno accedió a entregar los subsidios que los distintos sectores solicitaban. ¿Esta es la forma adecuada de solucionar el problema?

Cualquier política que uno diseñe va a tener elementos de subsidios; no existen políticas sin subsidios. Lo importante es la forma de darlos.

– Si toda política tiene subsidios, entonces, ¿la forma en que estos se dieron fue la adecuada?

No ad for you

La forma como se dieron los subsidios, de forma individual, sin tener en cuenta una estrategia de acción sobre los temas del campo, no fue lo más apropiada. Ante todo, los subsidios deben permitir que los sectores productivos y sociales que los reciben puedan prosperar a largo plazo, y que no sean meramente una solución coyuntural sino un apoyo a su desarrollo a largo plazo.

– ¿Cómo deben ser los subsidios, entonces?

Mire, estos sectores quieren subsidios diferentes a los que se han dado en los últimos años, que han aliviado una situación de emergencia, pero no han contribuido a solucionar los problemas del campo. Se requiere una estrategia para mejorar la productividad y capacidad de inversión de los productores del campo.

No ad for you

– Ya que dice que no hay política sin subsidios, eso pasa en todo el mundo, incluso en aquellos países con los que hemos firmado los TLC. ¿Qué tanto han afectado al campo colombiano esos tratados de libre comercio?

Los análisis que ha hecho el propio Departamento Nacional de Planeación para la misión han mostrado que hasta ahora los TLC con Canadá, EE.UU. y la Unión Europea no han permitido aumentar ni diversificar la canasta exportadora de productos agropecuarios. En cambio, sí han generado algunas importaciones de productos de esos países que antes no llegaban a Colombia. Entonces, se puede concluir que ese resultado no es el más favorable.

No ad for you

– Se nos dice constantemente que, si firmamos la paz, Colombia tendrá económicamente oportunidades importantes de crecimiento. ¿La paz es tan buen negocio en términos económicos?

Hacer la paz es un excelente negocio social para Colombia. Vivir en un país en conflicto no es vivir en un país normal, así que esa es la principal contribución que puede hacer la paz. Costos económicos no va a tener, puede tener réditos, pero no costos. Teniendo claro lo anterior, soy un poco más escéptico que otros analistas sobre cuánto serán esos réditos. Muchos dicen que van a atraer más inversión extranjera, pero Colombia ha atraído mucha inversión extranjera aún en medio del conflicto. Seguramente algunos costos de las empresas en materia de seguridad se pueden ver reducidos, pero personalmente no le apunto a eso. La paz sí puede ser económicamente rentable, pero lo más importante es que nos permita vivir en un mejor país en términos sociales y políticos.

No ad for you

– El posconflicto requiere de mucho dinero. En principio, ¿puede que, económicamente hablando, estos acuerdos de paz sean más costosos que beneficiosos?

Es cierto que la paz va a costar, de eso no hay la menor duda. De hecho, una de las tareas que tenemos en la Misión Rural es tratar de estimar un orden de magnitud de cuánto son esas necesidades, pero ahí no hemos llegado todavía. El primer acuerdo de La Habana cuesta plata, pero traerá réditos también; en el corto plazo cuesta, pero en unos años vamos a recuperar ampliamente ese dinero en términos de los beneficios que se obtienen en diferentes zonas del país.

No ad for you

– ¿De dónde va a salir la plata para financiar los acuerdos?

Eso ya se verá, pero una parte va a tener que ser a través de tributación. Aunque yo creo que otra parte va a depender de permitir un mayor endeudamiento del Gobierno Nacional.

– Como me habla de tributación, y hoy precisamente estamos en esa discusión en Colombia, ¿cuáles son los impuestos de donde deben salir los recursos para cubrir ese hueco fiscal de más de $12 billones que tiene la Nación?

No ad for you

Las soluciones planteadas por el Gobierno son razonables. Colombia está muy por debajo de los niveles de tributación del mundo, y ese argumento tradicional de que tenemos altos niveles de tributación es falso; es sólo compararse con países cercanos, como Chile o Argentina. Hay que ver si se eliminan algunos beneficios y se cobra el impuesto a la riqueza o al patrimonio, no importa el nombre, que incluso debería ser uno de los que financien la paz.

– ¿Y el impuesto a la renta?

Hay una cantidad de beneficios con ese impuesto que con el tiempo se pueden eliminar. En Colombia, este impuesto no es progresivo. Los sectores con más ingresos no pagan mucho más que los asalariados de ingresos medios, para no decir que muchas de las personas más ricas del país tienen sus ingresos afuera en paraísos fiscales, evadiendo abiertamente.

No ad for you

– Hasta ahora no se ha pensado, sin embargo hay sectores que lo han planteado. ¿A usted le parece que se deberían gravar los dividendos?

Sí. En el caso colombiano eso rinde un poco menos por algo básico, porque cuando se desmontó la doble tributación, en el gobierno del presidente Barco, con César Gaviria como ministro de Hacienda, la decisión fue dejar los dividendos en cabeza de las sociedades y no de los socios, entonces los dividendos ya pagan. Yo no veo que haya problema en que paguen impuesto las sociedades y después los socios, tomando en cuenta un descuento parcial de lo que se pagó en la sociedad.

No ad for you

– Sobre los paraísos fiscales, la semana pasada Colombia declaró a Panamá como uno. ¿Qué opina de esa medida?

Que Panamá es un paraíso fiscal, no me cabe la menor duda, y mucha gente de altos ingresos en el país tiene su plata allá por eso, así como la tienen en Islas Caimán. El que esté libre de pecado entre los adinerados de Colombia que tire la primera piedra.

No ad for you

– Volviendo al campo, el Gobierno presentó un proyecto de ley sobre la utilización y acumulación de tierras en la altillanura. Usted, que fue el autor de la Ley 160 de 1994, ¿cree que ese proyecto es beneficioso para el campo?

Primero, quiero decirle claramente que la famosa norma ley de acumulación de las UAF (unidades agrícolas familiares) no se aplicaba retroactivamente, no sé en qué momento se hizo esa interpretación jurídica en la que cualquier baldío adjudicado en cualquier época no se podría vender si se habían acumulado UAF. Eso es absurdo, entre otras cosas porque toda la propiedad privada en Colombia viene de baldíos, lo único que no son baldíos son los resguardos indígenas. Es ilógico pensar que la norma de acumulación de UAF se utilice retroactivamente.

No ad for you

– Entonces, ¿se podían acumular UAF?

La Ley 160 creó una figura llamada zona de desarrollo empresarial, pensando claramente en la altillanura. Lo que hay que reclamar es por qué no se utilizó esa figura para desarrollar la altillanura, sino que se procedió a otra figura que hoy es objeto de mucha discusión.

– ¿Esas zonas de desarrollo empresarial fueron las que adquirieron empresas como Riopaila?

No ad for you

Lo que pasa es que esa norma nunca fue desarrollada. Entonces, la forma como estas empresas adquirieron esas tierras, que es el objeto de la discusión jurídica, hubiera sido utilizando esa norma que contenía la ley. Hoy no estaríamos en estos problemas, pero como no se utilizó la figura estamos en una discusión jurídica sobre la cual no me quiero pronunciar, porque los jueces tendrán que decir si fue legal o ilegal.

– ¿Esta nueva norma aclara esas dudas legales que existen?

El no desarrollo de las zonas empresariales fue lo que generó el problema actual y la nueva ley de alguna manera está haciendo un buen desarrollo, con otros criterios, de ese mismo concepto, que ahora se denomina zona de interés económico y social.

No ad for you

– En cuanto a Fedegán y el manejo de los parafiscales, ¿la forma como este fondo maneja estos dineros, que finalmente son públicos, se ha hecho de manera adecuada?

Los dineros parafiscales son públicos, entregados a la administración privada, pero son dineros públicos. Hago una observación sobre su uso mirando hacia adelante, y es que, en Fedegán, las inversiones en las redes de comercialización deberían ser de la federación y no del fondo, así como es en el sector cafetero. Los recursos de los fondos deben ser para bienes públicos y no privados; para eso fueron creados en principio. Eso a futuro, porque hacia atrás no me queda duda de que Fedegán actuó bien, ya que así fue acordado con el Gobierno.

No ad for you

– Desde su análisis, ¿cómo va la economía colombiana?

La economía colombiana es la economía a la que le está yendo mejor en la coyuntura actual latinoamericana, donde las economías se están desacelerando. Siempre he dicho que el lunar básico de nuestra economía es la sobrevaluación del peso, por eso me parece maravilloso que se esté corrigiendo: es la mejor noticia macroeconómica para el país. Ojalá la depreciación de la moneda sea estable esta vez.

No ad for you

– Cuénteme, ¿qué van a presentar hoy con Planeación Nacional sobre el campo y el futuro del mismo?

Vamos a abrir un sitio web para los documentos de la misión y a tener dos tipos de documentos, unos oficiales y otros estudios de base. Hoy vamos a entregar los primeros documentos oficiales. El más importante es el documento marco, que ya ha sido objeto de tres discusiones y ya está acordado. Va a trazar los lineamientos básicos de lo que estamos planteando como política y que el Gobierno está reconociendo para su Plan de Desarrollo.

 pos

Ver todas las noticias