Al mismo tiempo, el primer mandatario reiteró que aunque el proceso de negociación hoy está en manos del Gobierno, mañana serán los colombianos quienes decidan si lo aceptan o no: “Cualquier acuerdo al que lleguemos va a ser refrendado por el pueblo colombiano, pueden tener la seguridad de que va a ser así. No crean en la propaganda negra de que estamos negociando la paz con impunidad”.
Santos les pidió a las Fuerzas Militares no dejarse “meter cucarachas en la cabeza” y aseguró que en ningún punto de la agenda se ha incluido algo que afecte la estructura o el funcionamiento de la Fuerza Pública. “En esa agenda no está ningún tema que tenga que ver con las Fuerzas Militares. Eso no se va a discutir, eso no es negociable. Ese tema del posconflicto lo discutiremos nosotros. El Gobierno y el ministro de Defensa, y no en La Habana”. Con estas palabras, el jefe de Estado le salió al paso a los rumores que hablan de una eventual reducción de las Fuerzas Armadas en caso de firmarse la paz.
De otro lado, instó al Congreso de la República a agilizar el trámite de la ley estatutaria del fuero militar y fue enfático en advertir que sí habrá beneficios jurídicos para los militares: “No va a haber esa situación de que nuestros soldados van a ir a las cárcel por cuestiones que tienen que ver con el conflicto y vamos a ver a unos guerrilleros libres por hechos que tienen que ver con el mismo conflicto. Eso no va a suceder”, señaló.
Finalmente, el presidente Santos se refirió a un posible proceso de diálogos con el Eln, el cual condicionó a la liberación el ingeniero canadiense Jernoc Wobert, secuestrado desde enero pasado: “Si el Eln decide entrar al proceso, para que nosotros aceptemos abrir ese espacio deben liberar al ciudadano canadiense”.