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Si logramos la paz, no permitiremos herederos de la guerra: Gobierno

El ministerio de Defensa señaló que la misión de las Fuerzas Militares no acaba con la firma de un proceso de paz.

20 de septiembre de 2012 - 05:59 p. m.
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Ante la expectativa de un posiblemente exitoso proceso de paz, las Fuerzas Militares y el sector Defensa tienen claro que no van a permitir herederos de la actual guerra que libran las Farc, tal como sucedió con los grupos paramilitares ahora convertidos en bandas criminales.

El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, señaló que el trabajo que deben asumir las Fuerzas Armadas es aún más importante,toda vez que se trata de mantener la paz.

«Si al final tenemos la fortuna de obtener la victoria y alcanzamos la paz, esa paz tendrá que venir también con una presencia activa del Estado (…) No vamos a permitir que surjan herederos de la guerra«, advirtió el ministro Pinzón.

El jefe de la cartera de la Defensa explicó que la presencia militar debe ser sostenida en las regiones que por décadas han sido refugio de las Farc. «Eso es fundamental, de otra manera quedarán en esta zona posibilidades de economías ilegales o quedará la validación de actividades criminales que como hemos visto en otros procesos, transformación de organizaciones de cierto tipo en bandas criminales renovadas dispuestas a la violencia y a la criminalidad, por ello entonces es fundamental seguir trabajando con el gobierno nacional y los gobiernos locales, gobernadores, alcaldes para que produzcan resultados», agregó.

Pinzón señaló que por más logros y avances, el país tiene unos retos de cara al proceso de paz que entablará el Gobierno con la guerrilla de las Farc y que busca poner fin a más de cuatro décadas de conflicto armado.

«Lamentablemente la historia del país no concluye con la captura de un gran capo, sino que el devenir del país implica, que cada vez que la Fuerza Pública da un gran golpe, eso genera inmediatamente nuevos retos. Una vez caen los grandes capos y los cabecillas aparecen otros de menor calado que de alguna manera imitan el esfuerzo criminal de distintas organizaciones».

Señaló que las bacrim como «Los Rastrojos» y «Los Urabeños» que se han convertido en una amenaza, vienen siendo debilitadas. Sin embargo, explicó que ese debilitamiento resulta en pequeñas bandas criminales que igual hay que enfrentar y perseguir.

«El narcotráfico, la minería ilegal, la extorsión, el secuestro el contrabando seguirán existiendo como actividad ilícita de alta rentabilidad, incluso si el grupo de las Farc saliera de la actuación otros grupos o herederos de esos grupos intentarán, como ya sabemos que ha ocurrido, tomar el control de esas actividades«.

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Finalmente, el ministro señaló que será indispensable enfocar la acción de la Fuerza Pública en los fenómenos de la criminalidad urbana, que van desde el homicidio, el hurto callejero, el hurto a residencias, que se constituyen hoy en la principal preocupación de seguridad de la mayor parte de los ciudadanos.

«La mayor parte de los ciudadanos hoy no se ve expuesto a los grandes hechos de terrorismo, de hecho, los actos de terrorismo ocurren en un territorio no superior al 5 % del espacio nacional y mejor aún donde no hay más del 5% de la población, pero en cambio los hechos de inseguridad que afectan al ciudadano corriente de una ciudad como Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga, Ibagué o de cualquier otra ciudad importante de América Latina como Río de Janeiro, Sao Paulo, son las mayores preocupaciones que tienen todos los ciudadanos», puntualizó.
 

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