Viotá, La Mesa, Villeta, Sasaima, La Palma, Nocaima, Facatativá, El Rosal, San Juan de Río Seco y Cachipay son algunos de los municipios que más están sufriendo por la sequía en Cundinamarca, detalló Alfred Ignacio Ballesteros, director de la CAR, quien explicó en Caracol Radio que ante la situación los alcaldes municipales han tenido que mover recursos para poder llevar los recursos necesarios a la gente y, en este caso, carrotanques con agua para los pobladores.
En la entrega del balance detalló que se han tenido que atender 174 incendios y 4.257 hectáreas en 52 municipios han sido afectadas. Recalcó que la más complicado será restablecer esas vegetaciones, algo que tardará unos 80 o 100 años “y el recursos hídrico es casi que irrecuperable. La mayoría de incendios han sido por manos criminales, hay multas de hasta 5.000 salarios mínimos y eso tiene penas de presión”, recordó.
Ballesteros hizo especial énfasis en que al país le faltan embalses y “esa es una dificultad grande. No nos hemos preparado para el cambio climático, no hay una entidad en el país responsable de construir embalses. La construcción de estas obras ha sido nula y no hay nadie responsable de hacer los diagnósticos”.
Recordó que a la CAR le preocupa que una fuente hídrica como el río Bogotá estén saturadas y que sea la única para proveer agua a la capital colombiana. “Hay que pensar en otra fuentes”, manifestó.