Los antimotines estaban tratando de despejar la vía que tenían bloqueada los trabajadores de la palma en el corregimiento de Yarima, en San Vicente de Chucurí, cuando los protestantes les lanzaron las bolas de fuego.
Los campesinos que trabajan en las fincas palmicultoras aceptaron haber lanzado fuego a los policías, pero denunciaron que también fueron agredidos por las autoridades. La protesta es contra los propietarios de las empresas que los tienen afiliados a cooperativas de trabajo y les pagan muy poco sueldo. Hasta la mañana de este viernes, no planean acabar con la protesta.
La vía fue despejada pero los manifestantes amenazan con bloquearla nuevamente; la importancia de la Troncal del Magdalena Medio, carretera que fue cerrada por los manifestantes, radica en que por ahí sale el carbón y la palma de cera que se cultiva en el municipio.
La gobernación de Santander explicó que el taponamiento de la vía comenzó al final de la tarde del martes pasado. El gobernador Horacio Serpa trató de llegar al municipio el miércoles, pero sólo pudo lograrlo hasta el jueves, cuando se reunió con las partes en disputa tratando de encontrar una solución.
El Gobernador les pidió a los que bloqueaban la vía, despejarla de inmediato, así como el fin de las protestas. En la madrugada del viernes, por orden del gobierno nacional, se ordenó a la policía antimotines proceder con el despeje de la vía, lo que dio inicio a los problemas de violencia entre protestantes y policía.
Se desconoce el estado de salud de los policías, que son atendidos en un hospital de la ciudad.