Perplejos quedaron los padres de un joven de 16 años que invitó a sus amigos por las redes sociales para que asistieran a su fiesta este sábado, a la que asistieron puntualmente más de 400 personas.
Debido a que el lugar solo tenía capacidad para dar cabida a 70 personas, las demás tuvieron que esperar afuera del sitio, lo que causó la ira de algunos asistentes que decidieron lanzar piedras y objetos contra el lugar.
La policía llegó al sector atendiendo las quejas y reclamos de los vecinos por el ruido, y algunos de los asistentes que quedaron por fuera de la fiesta decidieron enfrentarse a las autoridades.
La refriega dejó como saldo siete menores de edad capturados que serán puestos a disposición de la Policía de infancia y adolescencia.
En el mundo se han convertido en recurrentes este tipo de hechos que parecen salidos de películas como Project X, donde a una fiesta llegan masivamente asistentes inesperados. Uno de los hechos más conocidos sucedió el año pasado en la ciudad de Haren al norte de Holanda donde a una fiesta convocada por Facebook y posteriormente anulada, acudieron 4000 personas dejando un saldo de 34 personas detenidas y 29 heridos luego de violentos enfrentamientos con la policía.