El incremento de los controles fronterizos se da en medio de la crisis que enfrentan las relaciones entre los gobiernos de Venezuela y Colombia desde hace dos meses luego que el presidente colombiano, Álvaro Uribe, le retiró la mediación que estaba cumpliendo su par venezolano, Hugo Chávez, para un canje de rehenes por guerrilleros.
El jefe del Comando Regional número uno de la Guardia Nacional, general Gabriel Oviedo, dijo a la AP que para este martes las incautaciones de alimentos alcanzaron las 680 toneladas, y las de gasolina sumaron los 34.000 litros.
Hasta el lunes la Guardia Nacional había decomisado 500 toneladas de alimentos en los estados fronterizos del Táchira y Apure, donde hay un intenso intercambio comercial binacional.
Oviedo afirmó que los decomisos se lograron como parte de la operación especial "Patria Soberana", que activó desde el pasado fin de semana la Guardia Nacional por instrucciones del presidente Chávez.
El alto oficial indicó que "1.200 hombres aproximadamente", que forman parte del Comando Regional número uno, están trabajando directamente en la operación "Patria Soberana".
Precisó que unos 100 militares, pertenecientes al "grupo de acciones de comando" de la Guardia Nacional, fueron enviados el lunes al estado Táchira para reforzar las labores de vigilancia en las áreas cercanas a la frontera con Colombia y evitar el contrabando.
Oviedo descartó que la operación "Patria Soberana" haya implicado una militarización de la frontera con Colombia.
Así mismo, rechazó los señalamientos de algunos pobladores y comerciantes de la frontera que han denunciado que comercio binacional se ha visto afectado a consecuencia del plan especial de vigilancia.
"(Hay) vida normal en la frontera", acotó. El intercambio comercial entre Venezuela y Colombia alcanzó el año pasado cerca de 5.000 millones de dólares.
Sin embargo, aquellos comerciantes minoritarios que compraban sus productos en el vecino país para luego venderlos al detal en Colombia, han sido los más perjudicados toda vez que según ellos mismos, hasta un kilo de arroz les ha sido decomisado.
De manera indirecta, estas acciones también perjudican a los habitantes de las ciudades fronterizas, toda vez que los productos procedentes de Venezuela se vendían a un precio menor al de los colombianos.