El escándalo desatado en Bogotá por la clausura de una clínica que sería el epicentro de una red de venta de bebés, es apenas uno más de los episodios de este delito, trata de personas, que se presentan en todo el país.
En abril de este año se hizo pública una investigación del programa Séptimo día, en la cual se documentaba cómo una clínica en Funza negociaba la venta de un bebé de dos meses de nacido por un valor entre ocho y nueve millones de pesos. Al final, los involucrados fueron capturados, pero por un acuerdo con la Fiscalía lograron una reducción de la pena.
La investigación periodística también mencionaba brevemente dos casos más, uno en Cartagena y otro en Bogotá, en el que las madres de los menores ponían a la venta a sus hijos recién nacidos por sumas entre los seis y los ocho millones de pesos.
En el más reciente caso, el de la clínica Ecomarly, en Bogotá, la Fiscalía ha dicho que está tras la pista de más personas que tendrían responsabilidad en la operación de este centro, en el que se engañaba a las madres al decirles que el hijo que llevaban en su vientre estaba muerto, para así, luego de un procedimiento, poder vender el menor.
Según le dijeron los vecinos de Ecomarly a Noticias Caracol, sorpresivamente los dueños del establecimiento sacaron todos los equipos y muebles del lugar el martes en la tarde, cuando ya el escándalo cobraba importancia en los medios de comunicación y se judicializaba a tres personas, acusadas de orquestar el delito, entre ellos el médico del establecimiento y su asistente. El local en donde funcionaba el centro desde hace aproximadamente un año, está hoy para arrendar, luego de que fuera clausurado por las autoridades.