Los ocupantes, que aseguran que se trata de una "toma pacífica", ingresaron a la iglesia de La Merced, en el centro de Pasto, capital del departamento de Nariño, algunos con los rostros ocultos con pasamontañas.
Los damnificados por la quiebra de las empresas ilegales de captación de dinero exigen la presencia en el lugar del gobernador de Nariño, Antonio Navarro, del alcalde de Pasto, Eduardo Alvarado, y de funcionarios de la Defensoría del Pueblo para dialogar y deponer su actitud. Los manifestantes impiden la salida o el ingreso de personas al templo.
La Iglesia de La Merced es una de las más visitadas en el sector céntrico de la capital de Nariño, ciudad de unos 400.000 habitantes, y su ocupación forzó a las autoridades al cierre de varias calles a la redonda.
La quiebra de varias "pirámides" , desde septiembre pasado, derivó en graves desórdenes ciudadanos y en la declaración, por parte del Gobierno del presidente, Álvaro Uribe, del estado de "emergencia social" para tratar de aliviar la situación.