Luego de que en la madrugada del pasado lunes unos hombres, al parecer en estado de embriaguez, hicieran ataques con piedras y patadas a la sede principal del Partido Centro Democrático en Medellín, Luis Fernando Begué, gerente administrativo del partido en Antioquia, pidió mayor acompañamiento de las autoridades para evitar nuevos hechos contra el edificio.
Aunque es la primera vez que la sede es testigo de ataques con algún objeto, los funcionarios que están permanentemente en la sede ya se habían quejado por varios graffitis que aparecieron en las paredes.
“Antes del incidente, en octubre, nosotros habíamos solicitado protección a la Alcaldía de Medellín y a la Policía Metropolitana pero no nos la dieron. Aunque el cuadrante ha atendido de manera diligente nuestros llamados, ellos no pueden estar aquí las 24 horas; nosotros que permanecemos en la sede nos da miedo que empiecen con una ‘piedrita’ y terminen con otra cosa”, manifestó Begué al diario local El Colombiano.
Por su parte, Federico Hoyos, representante del Centro Democrático a la Cámara por Antioquia, lamentó el ataque pero afirmó que no fue algo planeado sino que fue obra de varios jóvenes que pasaban por el frente de la sede y espontáneamente empezaron a lanzar piedras contra la sede. “Lo que eso demuestra es la intolerancia de la ciudadanía con la política, con el Centro Democrático’’, puntualizó Hoyos.
Así mismo, el senador del Partido, Alfredo Ramos Maya, afirma que los miembros de su colectividad son víctimas de una persecución y no pueden hacer política en varias zonas del norte de Antioquia. ‘‘No podemos tener directorios, mucho menos sedes, porque sabemos que inmediatamente se convierten en objetivo militar. Uno como congresista también se abstiene de visitar muchas zonas del departamento por militar en este partido”, manifestó Ramos.