En muy pocos lugares del país se puede decir que no es mal visto un desnudo en público. Menos aún en lugares apartados o en corregimientos donde se siguen costumbres conservadoras, como es el caso de la región del oriente antioqueño. Por eso, el que se hiciera pública una imagen que invitaba a una caminata nudista en Guarne, causó gran revuelo dentro del municipio donde inmediatamente se rechazó su realización.
Como las primeras versiones aseguraban que la caminata se haría desde el atrio de la iglesia, que se encuentra en el parque del municipio, pronto las autoridades locales se pronunciaron y rechazaron la realización del evento.
Por un lado el alcalde de Guarne, Esneider Quiceno, aseguró que no se había tramitado ningún permiso y que dichos eventos solo dañarían la imagen de la región, por lo que pronto el secretario de Gobierno, Rafael Alzate, dijo que se prohibiría cualquier manifestación pública de este tipo, “nos tocará llamar al Esmad y tener un espacio para detenerlos, porque están cometiendo un delito y violando el Código de Policía y Convivencia Ciudadana”, puntualizó.
Pero pronto los realizadores del evento se pronunciaron y desmintieron las primeras versiones que se originaron por la viralización de la imagen que hacía la invitación.
La caminata fue organizada por la “Comunidad Nudista Otro Cuento”, que de acuerdo al comunicado que publicaron es una organización sin ánimo de lucro que opera en Medellín y que tiene como meta “compartir socialmente el hecho de estar desnudos y desnudas, sin ninguna connotación sexual”, para crear espacios de reflexión sobre el cuerpo y liberación de culpas.
Según ellos, son una “comunidad hombres y mujeres de diversas edades, clases sociales, creencias religiosas, orientaciones sexuales, razas, etc., no ejercemos ningún tipo de exclusión quien desee participar en nuestras actividades es bienvenido”.
Contrario a lo que se aseguraba, la caminata no se realizaría en Guarne, sino que solamente tendría como punto de encuentro el municipio, ya que la actividad se realizó en un bosque alejado del casco urbano. “Cuando realizamos nuestras actividades son en entornos seguros y privadas con el objeto de que las personas no se sientan incomodas por nuestra desnudez”, aseguraba el comunicado.
Para participar en la actividad, los nudistas debían pagar $5.000 de inscripción o $12.000 con almuerzo incluido, además de eso debían cubrir los gastos de transporte. Aunque no se conoce en qué terminó la caminata si se tiene claro que no es la primera vez que esta comunidad realiza una actividad como esta. En su página de Facebook han promocionado otras actividades como sesiones de yoga nudista y cenas nudistas.
Así mismo, Rafael Sandoval, coordinador de comunicaciones de la organización, aseguró a El Colombiano que este tipo de actividades las suelen realizar cada 20 día o cada mes, “hemos hecho yoga nudista, bodypaint, exposiciones de arte, poesía, cenas desnudos, etc. Realizamos muchas actividades que tienen que ver con el arte, crecimiento personal y nuestros cuerpos”.