Por estos días, en la capital de Antioquia, la moda del álbum de “laminitas” está en furor, y no es por la fiebre de la Copa América, sino por una iniciativa de la Fundación Viztaz llamada “Medellín es un caramelo”, la cual permite que los ciudadanos puedan conocer a través de 524 fotografías la historia de la ciudad, su transformación y sus costumbres, desde 1860.
Óscar Botero Giraldo, el director de esta iniciativa, asegura que en 2011 hicieron una prueba piloto que solo duró tres meses, “mucha gente nos dijo que ya estamos en el mundo digital, que nadie pegaba laminitas, que no nos metiéramos en eso. Hicimos un estudio, sobre todo en colegios, y vimos que los muchachos sí están llenando álbumes, lo que pasa es que la mayoría son piratas, y obviamente llenan también el del Mundial y de chocolatinas. Sacamos el de Medellín y mucha gente se pegó a ese, aunque no duró sino tres meses”.
Esa experiencia los llevó a sacar 30 mil ejemplares este año, pero tal y como van las cosas, seguramente será necesaria una reimpresión, como ocurrió el año pasado con “Antioquia es un caramelo”. “En 2014 hicimos el del departamento, que fue realmente un éxito, mucha gente lo pegó, incluso asesoramos a otros municipios y departamentos. Los álbumes funcionan”.
Cada una de las imágenes es una historia, un viaje al pasado y al presente. Es común ver en los centros comerciales a cientos de personas intercambiando laminitas como en la época del Mundial de Fútbol, “a las personas de 60 o 70 años les va a recordar cómo era su ciudad y para los menores que no sabían cómo era, la pueden mirar acá, porque más o menos la tercera parte de los caramelos son de la Medellín antigua, muestran cómo era en 1860-1870 y cómo se fue transformando de esa villa a la ciudad de hoy”.
La construcción de esta historia se logró de diferentes formas, muchas fotografías son de la Fundación Viztaz, gracias a la recopilación hecha durante 20 años de trabajo, lo cual permite que los ciudadanos les presten sus recuerdos familiares. Otras imágenes son de la Biblioteca Pública Piloto, otras se consiguieron gracias a concursos y otro porcentaje con el trabajo realizado por cinco fotógrafos contratados especialmente para el álbum.
“Medellín es un caramelo” se convierte en una manera divertida de acercarse a conocer las intimidades de la ciudad. Más que un álbum, se constituye en un documento histórico.