Federico Gutiérrez es un político de 41 años de edad. Durante ocho años fue concejal de Medellín y desde hace cuatro empezó su carrera por la Alcaldía de la capital paisa. En las elecciones de 2011, en representación del Partido de la U, consiguió 120 mil votos. Desde ese momento no paró de recorrer la ciudad para obtener el favor de los electores, quienes el pasado 25 de octubre le dieron su voto de confianza al elegirlo primer mandatario, con más de 242.221 sufragios.
Hablamos con Fico, como lo llaman sus amigos, y encontramos en sus planteamientos y en la forma de hacer política grandes semejanzas con Jaime Rodríguez Calderón, más conocido como El Bronco, gobernador de Nuevo León, México, a quien conocimos en julio cuando estuvo de visita en Medellín y quien por primera vez venció a los partidos tradicionales en su país, gracias a una campaña independiente.
Ambos se separaron de los partidos tradicionales. En el caso de El Bronco, militó 30 años en el PRI y decepcionado por la forma de hacer política, donde “sólo les importaban sus propios intereses y se convirtieron en mafias”, decidió irse independiente a luchar contra las maquinarias. Gutiérrez, por su parte, hace cuatro años fue el candidato del expresidente Álvaro Uribe a la Alcaldía por el Partido de la U. También tomó distancia y emprendió su campaña cívica. Ambos coinciden en afirmar que la gente está cansada de los partidos, porque la agenda de ellos no es la misma de las ciudades ni del país, y sólo responden a intereses particulares.
Otra similitud importante está en la forma de hacer las campañas, ambos salieron a la calle, utilizaron el diálogo directo con el ciudadano como su principal fortaleza, esto sumado a las redes sociales Facebook y Twitter, fueron más poderosos que miles de millones en publicidad. Pocas cuñas radiales o televisivas tuvo Federico, pero sí muchas transmisiones en directo a través de Periscope, igual que El Bronco, quien asegura que “ganamos una elección solo con Facebook”.
Sin prometer grandes cambios, sólo conectando con lo que realmente quiere la gente, y el compromiso de trabajar para avanzar rápido en las soluciones, lograron ganar la confianza de los electores. Ambos, en Nuevo León y en Medellín, se convirtieron en fuerzas políticas donde quedó claro que es el ciudadano quien decide y no los partidos. Manejan presupuestos envidiables y gracias a que no están amarrados a pagar favores políticos, podrán privilegiar la inversión que realmente se necesita.
Aquí algunas respuestas de Fico que demuestran por qué de nuevo en Medellín ganó el voto de opinión.
¿El resultado en las urnas es un rechazo a la política tradicional?
Es una manifestación de la ciudad a favor de lo que realmente se necesita. La gente quiere que se hagan las cosas bien y siempre lo que nosotros dijimos era que nuestra prioridad era la ciudad y en eso nos enmarcamos; muchas personas al final, especialmente los jóvenes, nos apoyaron.
¿Por qué se alejó de los partidos?
Lo que he visto es que hoy la agenda de los partidos no es la de las ciudades ni del país. Los partidos y quienes los manejan han demostrado que sus intereses son más personales que colectivos. Yo hoy la figura dentro de un partido no la veía, y no me sentía cómodo, mi interés es trabajar por la ciudad, no por un partido específico. Defiendo mi propuesta de salir por firmas, crear un nuevo movimiento que se llama Creemos, motivar más liderazgos, ahí está que tenemos dos concejales nuevos que no habían estado en el sector político y van a trabajar por la ciudad.
Se decepcionó de los partidos, ¿piensa que son una farsa?
Lo que creo es que los partidos se han encargado de generar y tener el rechazo de la ciudadanía. Pienso que la culpa de que los partidos estén mal es de los partidos, la gente se cansó de la corrupción, de las intrigas, de los favores que se pagan cuando se llega al poder porque hay transacciones, la gente lo que quiere es personas que trabajen por la ciudad y por el país.
¿Cómo va a gobernar con el Concejo?
Con respecto y con independencia, no con transacciones. Fui concejal ocho años y lo único que pedía para mí y para la corporación era respeto, y eso es lo que van a recibir de mi parte. Que los 21 concejales hagan su control político, muchos de ellos fueron compañeros míos, y sé que quieren trabajar por la ciudad.
¿Cuál fue la propuesta que sedujo a la gente para que se decidieran por usted?
Siento que fueron muchos temas, me he recorrido esta ciudad, la he entendido, la he estudiado, las propuestas en materia de seguridad, movilidad, tener claro que la inequidad es uno de esos temas que tenemos que trabajar, pero en el fondo tuvo que ver la forma como se hizo la campaña, no entramos en ataques a nadie sino con propuestas para Medellín. Esa independencia de salir por firmas me permitió conectar con la ciudad.
¿Cuál es la meta?
Tengo dos hijos, Emilio, de 7 años, y Pedro, 4 años. En cuatro años, cuando le esté entregando a mi sucesor, aspiro que mis hijos y todos los hijos de esta ciudad reciban una Medellín más justa, donde nos respetemos, donde el transporte público deje de ser un negocio y sea un servicio para la ciudadanía, donde los que menos tienen dejen de pagar más para movilizarse, una ciudad que respete los niños, el medioambiente, a los adultos mayores, que tengamos más convivencia, mayor cultura ciudadana, eso es lo que me sueño, y hay un asunto de fondo y es el respeto por la diferencia.
¿No es muy ambicioso, casi una utopía?
Hay que trazarse metas altas, vale la pena gobernar si es para transformar la realidad social, no quiero ser alcalde para que me digan alcalde o para ganar premios, quiero trabajar por mi ciudad y cambiar esos temas que todos sabemos que hay, hemos avanzado, pero nos falta mucho, además la meta no es sólo mía, es de todos los ciudadanos.
A la hora de votar la gente ha tomado más conciencia, ¿eso es una revolución?
El poder de la gente, del voto y la opinión, eso es lo que hay en Medellín, eso me llena de orgullo, es una ciudadanía madura que sabe tomar decisiones cuando las tiene que tomar.
Medellín tiene un presupuesto envidiable y de invertirlo bien radica el éxito o el fracaso. ¿Cuál será su prioridad?
El próximo año tendremos un presupuesto de $4,2 billones. Las prioridades de Medellín están definidas en materia de seguridad, social, educación y movilidad; tenemos recursos, lo importante es que sean bien administrados y bien destinados. Nosotros tendremos la oportunidad durante estos días, ya que iniciamos el empalme, en revisar ese presupuesto y hacer algunas sugerencias también ante el Concejo de Medellín actual para que deje un presupuesto aprobado para el año entrante acorde con nuestro programa de gobierno y poder empezar a desarrollar muchas de las gestiones que le propusimos a la ciudad.
Unos 246.221 votos no sólo para elegirlo alcalde, sino como una nueva fuerza política, ¿es consciente de eso?
Soy consciente de la gran responsabilidad que tengo, que aquí tenemos que inspirar a más personas para que participen de lo público. Soy consciente de los grandes retos que tiene Medellín, pero a mí no me trasnocha que me digan que soy una nueva fuerza política, eso tiene que servir de algo y es si hacemos cosas buenas, las fuerzas políticas y sus liderazgos positivos tienen que servir es para contagiar más, para que más jóvenes tomen la decisión de trabajar por su ciudad y quiero contagiar básicamente esa alegría y esa energía a dos millones y medio de habitantes para que lo hagamos bien por Medellín. Tenemos una gran responsabilidad, es infinita, pero me he preparado para esto, es lo que quería y les doy las gracias a tantas personas que votaron por darme esa felicidad de trabajar por Medellín. No quiero que se presente como un gran triunfador a Federico Gutiérrez y como grandes derrotados a otros, no me interesa, quiero que aquí se diga fue que ganó Medellín y que de ahora en adelante todos vamos a trabajar juntos para que le vaya bien a la ciudad. No hay tiempo para la soberbia, no hay espacio para el odio, ni para los egos.
¿Las redes sociales y el estar en la calle fueron determinantes en su triunfo?
Definitivamente, nada mejor que estar en la calle con la gente, es la única forma de plantear soluciones reales para una ciudad como esta. Aquí demostramos que sí se pueden hacer proyectos nuevos e innovadores, a pie, en la calle, con la gente de forma austera, yo mismo entregando el volante explicándole a uno por uno de los ciudadanos quién soy yo, qué quiero para la ciudad y con un gran equipo de trabajo. Para que a uno le vaya bien en la vida se tiene que rodear de gente mejor que uno; ellos, la calle y las redes sociales marcaron la diferencia en esta campaña electoral.