Expertos en el tema aseguran que el verdadero problema está en el paciente que se refugia en este diagnóstico para escapar de su rutina. Por eso te recomendamos cómo manejar este mal adecuadamente para que no pierdas el control de tu vida. Es muy fácil, dejar esta «patología» a un lado es posible.
Dedica 15 minutos al día para relajarte
En la mañana, antes de salir a trabajar, recuéstate en un lugar cómodo y de tu agrado. Concéntrate en aflojar todos los músculos del cuerpo. Mientras lo haces, piense cosas positivas.
Respira profundo Es decir, expande el abdomen al momento de inhalar y húndelo al exhalar. La respiración relaja no solo el cuerpo sino el cerebro. Así se reorganizan actividades con mayor facilidad, lo que despierta una sensación de control.
Busca una actividad que te tranquilice Ir a comer, salir de compras, pasar un rato con su familia, ir a cine, caminar, bailar o cantar son actividades que te alejan de las tensiones, ya que ayudan a quemar energía de manera positiva, lo cual relaja el cuerpo y estimula el cerebro.
No te refugies en el diagnóstico para no realizar actividades La palabra estrés se convirtió en la excusa perfecta para no tener que hacer cosas que generan pereza o aburrimiento. Lo mejor es buscar una manera diferente de hacerlas que nos suba el ánimo y de paso estimule nuestra creatividad y energía.
Toma consciencia de que no siempre se tiene lo que se quiere
Para controlar el estrés es importante entender que las frustraciones solo retrasan la búsqueda de tranquilidad. Es mejor levantarse y pensar que se obtiene lo que se necesita y aprender a sacarle el máximo provecho.
Haz ejercicio que no implique competencia De esta manera el logro es personal y no hay lugar para comparaciones molestas e inquietantes que generan frustración.
Realiza actividades al aire libre lejos del ambiente de la oficina Deportes que tengan contacto con el agua son esenciales para relajarse y despejar la mente ya que dan la sensación de ser más livianos.
No consumas alimentos enlatados Estos contienen altas cargas de colorantes y preservativos que aceleran el metabolismo y aumentan el estrés. Comer frutas y vegetales no solo mantiene limpio el organismo sino que controla los niveles de energía que regulan el comportamiento, evitando tics nerviosos y falta de concentración.
Siéntate bien y camine derecho Mantén la espalda completamente recta. De esta manera mantienes despejado el canal central que une el corazón con la columna vertebral.
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