El actor Juan Pablo Obregón, quien recientemente trabajó en Alias J.J, Yo soy Franky y la Ley del corazón; comenzó a encarretarse con la cocina a los 11 años. Al principio fue una cuestión de supervivencia, pero con el tiempo se convirtió en un hobby y una pasión que hoy disfruta con su familia.
La decisión de que sus hijos Juan Ángel, de 12 años, y Juan Sebastián, de 10, estudiaran en casa les ha permitido sacarles el jugo a sus habilidades. Así han descubierto su talento para cocinar, dotes con las que también cuenta su mamá, Ana María, quien incluso estuvo al frente de una pizzería que montaron hace un tiempo, a las afueras de Bogotá.
Juan Pablo y Ana María han entusiasmado tanto a sus niños con la culinaria que toman clases en una academia.
Y es que la cocina se ha convertido en un espacio que promueve la unión familiar y les ayuda a cambiar de rutina. Es una actividad divertida que, de paso, puede aprovecharse para fomentar hábitos de alimentación saludable y valores, y hasta para enseñar cómo seguir instrucciones.
Para empezar, los niños se sienten entusiasmados con la posibilidad de participar en una actividad que suele estar reservada para los grandes y en la que cumplen una tarea fundamental, que les enseña a asumir responsabilidades. Como cada plato se prepara de acuerdo a una receta, se siembra en ellos la idea de que al respetar instrucciones y reglas, las consecuencias son positivas. Además, les da la posibilidad de interactuar con sus padres y hermanos de una manera diferente. En la adolescencia, se presta para abordar temas de su vida que les preocupan o afectan emocionalmente. Cuando la escritora francesa Corinne Albaut lanzó su libro 31 postres para pequeños chefs, contó en una entrevista al periódico El Tiempo que “cocinar puede ser para un niño la manera de adquirir confianza en sí mismo, de dar a conocer a los demás sus creaciones y sentirse valorado por lo que ha hecho”. Experiencias como la de la familia Obregón, para quienes cocinar es un plan perfecto, evidencian que Albaut estaba en lo cierto.
Pizzeta casera margarica con tomates fritos
Ingredientes
– 4 cucharadas de Aceite de Oliva La Constancia.
– 2 tomates chontos pelados y cortados, uno en rodajas no muy gruesas y otro en cuadritos.
– 1 cucharadita de orégano fresco.
– ¼ de taza de Salsa Lista de tomate con aceitunas y parmesano La Constancia.
– 200 gr de queso mozzarella rallado.
– 1 pan árabe.
– 2 cucharaditas de sal de ajo o 1 ajo picado.
– Sal y pimienta al gusto.
Preparación
Precalentar el horno a 180 grados. Sacarle las semillas a uno de los tomates, cortarlo en cuadritos y ponerlo a sofreír en una sartén caliente con tres cucharadas de Aceite de Oliva La Constancia, dos cucharaditas de sal de ajo o un ajo picado, sal, pimienta y orégano, hasta que esté frito. En una bandeja para hornear, poner el pan árabe y esparcir, sin llegar al borde, la Salsa Lista de tomate con aceitunas y parmesano La Constancia. Añadir el queso mozzarella, encima el tomate frito y unas rodajas del otro tomate con unas hojitas de orégano. Llevar al horno entre 5 y 8 minutos o hasta que el queso se derrita.
Pizzeta casera de tocineta y maíz dulce
Ingredientes
– 80 gr. de tocineta picada en cuadritos.
– ½ lata pequeña de maíz dulce.
– ¼ de taza de Salsa Lista de tomate con albahaca La Constancia.
– 150 gr de queso mozzarella rallado.
– 1 pan árabe.
Preparación
Precalentar el horno a 180 grados. En un sartén, a fuego medio, poner a dorar la tocineta hasta que esté más o menos crocante. En esa misma grasa agregar el maíz bien escurrido y dejar dorar unos 6 minutos. Retirar del fuego, escurrir la grasa y dejar secar en papel de cocina. En una bandeja de hornear poner el pan árabe, esparcir la Salsa Lista de tomate con albahaca La Constancia, sin llegar al borde. Añadir el queso, encima ponerle el maíz y la tocineta y llevar al horno entre 5 y 8 minutos o hasta que el queso se derrita.
Foto: David Schwarz
Producción: María Angélica Camacho
Chef: Marta Duplat.