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¿Cómo manejar los celos infantiles?

Cuando la atención parece desviarse de los niños y las reacciones comienzan a ser evidentes, es hora de tomar cartas en el asunto.

Por Redacción Mi Bebé

29 de marzo de 2016

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Una necesidad básica

Los celos son una especie de alerta personal que se activa en los niños cuando sienten que no tienen el reconocimiento que merecen. Sin importar la edad, el ser humano necesita que lo reconozcan como persona y lo quieran por lo que es. Si los celos aparecen, algo está fallando y sí, en los casos de los pequeños la responsabilidad principal reacae en los papás.


Jamás comparar

No importa que ante ciertas circunstancias los hermanos mayores o menores, los primos, los compañeros de jardín o de colegio, el hijo del vecino, se comporten de una manera que a los padres resulte más indicada. Un caso recurrente: “tu amigo del colegio no se hace pipí en la cama y tu sí”.

El consejo es nunca poner a otros como reflejo para un niño sobre lo que se debe y no se debe hacer. Aunque pensando como ‘grande’ el asunto parece menor, la comparación no es buena para ellos, cuya reacción natural sería la de sentirse rechazados y poco queridos por no cumplir con las expectativas que de él tienen sus padres.


La aparición de nuevas personas

En muchos de los casos, los celos infantiles llegan con la aparición de nuevas personas en la vida de los niños. Sea un nuevo hermano o una nueva pareja para alguno de los padres – en el caso de separaciones- es fundamental que los roles dentro de la familia estén muy claros, todo el tiempo apoyados en una buena comuncación: “Eres tan importante como tu hermano y como tú eres más grande podrías ayudarnos a cuidarlo”, ó “no te olvides que siempre estaré pendiente de ti”.

Estos detalles ayudan al niño a fortalecer su autoestima y la seguridad en sí mismo, lo que disminuye la posibilidad de que los celos aparezcan. Que los padres reconozcan los logros de los pequeños y les transmitan el orgullo que les producen son recomendaciones que siempre están en primer plano durante la etapa de crecimiento.

 

¿Cómo remediar los celos?

Los padres deben aprender a reconocer cuándo se trata de celos infantiles y cuando es rivalidad fraterna. La rivalidad es normal y no tiene un factor desencadenante específico, pero en los celos hay rabia en las actitudes de pequeño, por lo que les corresponde identificar las razones e intentar solucionarlas.


Reconocer los celos infantiles:

Este tipo de celos se manifiestan en tres conductas principales:

Oposicionales: Los niños hacen justo lo opuesto a lo que se les dice. Se caracterizan por llevar la contraria y una actitud rebelde. Negativa a alimentarse.

Desafiantes: Responden de forma agresiva a las palabras de sus padres y las ponen en duda. Terquedad.

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Negativistas: Se refugian en sí mismos, asumen actitudes de timidez extrema o se convierten en niños de ‘pucheros’, exsesivamente consentidos. Llanto frecuente.

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