Cualquier motivo para hablar bien de Colombia y de los colombianos, es bien recibido por CROMOS para celebrar en nuestras páginas, con la sensibilidad más minuciosa y el más infinito furor. Como un corazón que se acelera y retumba, así hacemos eco de las buenas noticias y abrimos las puertas de esta edición a nuestra Miss Universo, Paulina Vega, quien regresa a casa tres meses después de su triunfo. Una mujer auténtica y sin disfraz que confiesa, a sus 22 años, que la clave para ganar fue que no se lo tomó muy en serio y que, cuando se equivocaba, simplemente se reía y ya. Con agua brindamos con Paulina en su apartamento en Nueva York, y con champaña en el majestuoso Teatro Faenza de Bogotá, y también con su mamá, Laura Dieppa y siete madres más, en esta edición especial, que las retrata como son: orgullosas y a la vez preocupadas con lo que hacen sus hijas.
Belleza y sentido materno, dos temas que reconfortan recorren, esta vez, los espacios de la revista como un aire fresco. Y al final, en una pequeña puerta con una luz muy especial, una reflexión profunda desde nuestra sección “El diván”, de cómo ellas, desde el primer instante en que nos miran y nos reconocen como sus hijos, nos inician en el misterioso oficio, juego o camino -llámenlo como lo quieran llamar- de mirar y ser mirados, la fuerza sutil que decide el rumbo de los pasos contados de nuestro destino.