“Tú, mensajero de los sentimientos, que creces y decreces en los ojos de los enamorados y nutres las ideas como la oscuridad a frágil llama. No te vayas dejándonos tu sombra, no sea que la tumba se parezca a este oscuro temor que es nuestra vida”.
Por Jairo Dueñas
19 de junio de 2012
“Tú, mensajero de los sentimientos, que creces y decreces en los ojos de los enamorados y nutres las ideas como la oscuridad a frágil llama. No te vayas dejándonos tu sombra, no sea que la tumba se parezca a este oscuro temor que es nuestra vida”.