Entre los años 30 y 40, un hombre llevaba a sus hijas a jugar a algún parque de California. La escena se repetía, y el padre, un tipo de mediana edad, comenzó a alimentar una idea. Durante aquellos paseos, descubrió que las familias acudían juntas pero padres y jóvenes mayores terminaban sentados en bancas mientras esperaban a los pequeños. Desde entonces, su obsesión fue crear un proyecto que ofreciera entretenimiento para todos.
La mente de Walter Elías Disney nunca se quedó quieta. Ni siquiera después de dar vida a los íconos más reconocidos de la animación del mundo como Mickey Mouse y el Pato Donald. Su gran sueño, —tras consolidar su productora y ser el mayor ganador de premios Óscar en la historia del galardón— fue abrir parques de diversiones que superaran todas las fantasías posibles y que todos pudieran hacer parte de ellas. Y lo logró. Hoy, esta idea continúa siendo uno de los pilares de The Walt Disney Company.
En la última década del siglo XX, la compañía lanzó a los mares su última gran apuesta: una flota de barcos de entretenimiento a bordo, una experiencia en altamar con la magia que conquista a grandes y chicos.
Las visitas de los personajes, en cualquier momento, en cubierta y en los restaurantes, aseguran momentos emocionantes.
El Disney Dream tiene capacidad para cuatro mil personas. Es también uno de los últimos barcos, —de fabricación alemana— en entrar en funcionamiento, desde que zarpó el primero en 1998. Adentro, el esplendor decó de los años 50, recrea atmósferas de un lujo único. Las habitaciones, con capacidad para cuatro personas, están decoradas con toques náuticos y todo el confort de una suite cinco estrellas en tierra firme. La diversión y el entretenimiento son la promesa de un viaje en el que no hay tiempo que perder. Mil quinientos miembros de la tripulación se encargan de atender 6 restaurantes, 11 bares y terrazas, espacios de juegos, discotecas, almacenes, gimnasio, salones de spa, cines y un teatro con capacidad para 1.340 personas, —en el que todas las noches se presentan shows tipo Broadway con 25 artistas en escena— y que mantienen el ánimo de los navegantes en el punto más alto.
Pero hay algo que acaso está en el centro de lo que soñaba Walt Disney durante aquellos paseos con sus hijas: que la familia entera se divierta en vacaciones sin preocupaciones. Se trata de 5 espacios diferentes para recibir a los menores, desde los 6 meses hasta los 17 años. Así, una pareja puede dejar sin problema a su bebé en una sala cuna donde le cambian el pañal, lo alimentan y lo entretienen con actividades propias para su edad. Lo mismo ocurre con los niños y los adolescentes. Los menores ingresan con unas manillas para su control y adentro de las salas tienen todo tipo de ofertas de entretenimiento, alimentación y la visita inesperada de los famosos personajes de Disney. Con un sistema gratuito de telefonía móvil, padres e hijos pueden estar comunicados.
Los spa a bordo ofrecen duchas de diferentes intensidades, aromaterapia, termales privados con vista al mar y saunas especializados.
La ruta recorre Bahamas, zarpa desde Puerto Cañaveral en Orlando. Se detiene en Nassau y luego va a Castaway Cay, la isla privada de Disney, un destino de playas blancas en el que los pasajeros pueden disfrutar del entretenimiento acuático y terrestre con el sello D.
A bordo, Mickey Mouse es la estrella. La cubierta tiene dos chimeneas con el rojo de su pantalón y los botes salvavidas, —que por regulación internacional deben ser pintados de naranja— consiguieron ser amarillos, incluso con el mismo pantone de sus zapatos.
A bordo, hay fiestas y espectáculos en cubierta, una noche de fuegos pirotécnicos, subir a una montaña rusa acuática y tomarse fotos con Minnie, Daisy, las princesas o Peter Pan.
En las noches, las cenas se celebran en distintos restaurantes que recrean ambientes de otros tiempos. Durante el día hay disponibilidad de snacks, comidas rápidas y estación de helados ilimitados.
Por unos días, los adultos vuelven a encontrarse con el niño que fueron y que, de alguna manera, sigue vivo allí adentro.
Una de las promesas de valor de la experiencia es que ningún miembro de la familia se aburra a bordo. Hay ofertas de cruceros con recorridos por el Caribe y otros por Europa.
¿Sabías qué?
– A bordo se consumen aproximadamente:
71.500 huevos
10.000 libras de pollo
57.820 libras de café
3.125 galones de gaseosa
12.385 botellas de cerveza
– Con 1.115 pies, el Disney Dream supera en longitud a la Torre Eiffel en Paris y el edificio Chrysler en Manhattan.
– La flota está integrada por cuatro barcos: Disney Fantasy, Magic, Dream y Wonder.
– 4.000 personas pueden viajar a bordo del crucero Disney, donde serán atendidos por una tripulación de 1.500 personas.
App para vivir la experiencia:
Una aplicación exclusiva para los viajeros del crucero. Contiene información acerca de los shows en vivo, cenas, fiestas, aparición de los personajes, compras y entretenimiento a bordo. También actualiza el minuto a minuto del itinerario.
disneycruise.disney.go.com/disney-cruise-line-navigator-app/