Viéndolas desfilar, una y otra vez, se escuchan voces como coros pertinaces que hablan con nostalgia de aquellas reinas colosales, con más peso específico o, lo que es lo mismo, con mucho más cuerpo o, como lo resume un cartagenero apasionado, con la estampa de catedrales imponentes y no de simples capillas. Y mientras oigo los lamentos, no puedo dejar de pensar en un carrusel de soberanos monumentos como Natalia Navarro, Adriana Tarud, Claudia Elena Vásquez, Tatiana Castro, Carolina Gómez, Paula Andrea Betancur, María Teresa Egurrola y Nini Johana Soto, por no ahondar más en la memoria. Todas imponentes con su talle. Todas ¡inolvidables! Pero mientras pasan por mi mente estas mujerzotas, escucho a otras plañideras quejarse de lo simples que son ahora las candidatas, de su falta de gracia y salero, de espíritus no tan juguetones ni traviesos. Y entonces aparecen tres mujeres que encantaron y no dejan de encantar por su manera de ser, tres cajas de música, tres carismáticas: Paola Turbay, Valerie Domínguez y Taliana Vargas. Y vuelvo a ver a las candidatas de este año. A las cinco finalistas. Todas dentro de los vaticinios de la revista. Y a la ganadora de turno, Daniella Margarita Álvarez, Señorita Atlántico, con 23 años, 173 centímetros de estatura y 85-63-97 de medidas. Y siento que no hay una y solamente una fórmula ganadora. Y que si bien es cierto que hoy son diferentes los cuerpos y los ánimos son distintos, siempre esperamos una personalidad nueva que se revele y se rebele, con b larga, para sorpresa y alegría de los colombianos. Igual que Huila el año pasado, a Valle, la gran favorita, se le evaporó el triunfó. A pesar de ganar el mejor rostro, ser la reina de la Policía, triunfar en Belleza Natural y el mejor traje de fantasía, todo esto no le alcanzó para ceñirse la corona. Y eso habla del peligro de sentirse demasiado pronto ganadora y del mérito de la fémina que en la última semana luchó por triunfar y nunca bajó la guardia. Y ese es el gran valor de la nueva Señorita Colombia, una mujer que a última hora se metió en nuestra portada de favoritas y hoy es la mujer más bella. Una mujer que entiende que la belleza también es cuestión de tomarse su tiempo y hacer la respectiva pausa antes de subyugar.