Este es el proceso de preparación del señor Rayón, estudiante de la
Universidad Nacional que se armó de rodillo y pinturas para rayar sobre los
grafitis con los que grupos de izquierda han llenado las paredes del campus.
Se burla de las arengas y proclamas, y caricaturiza a los íconos de la
revolución. Dice llevar la voz de quienes se cansaron del monopolio
político del espacio público.
Por El Espectador
05 de junio de 2013