Hace tan solo unos años parecía impensable ver a las capitalinas colombianas usando sandalias en un clima que exigía mucho abrigo y entre unos códigos de la elegancia que exigían mucho formalismo. Acostumbradas siempre a llevar botas abrigadas, solía haber una mirada de extrañeza hacia aquellas mujeres, muchas veces provenientes de tierras más calidas y liberales, que llevaban sandalias en la gran ciudad. Pero como en la moda nunca hay predicciones certeras y como los diseñadores siempre son capaces de desbordar los usos más sospechados de las prendas, desde hace más de un año y con una cierta fortaleza para estás épocas vecinas de otoño parece imponerse el uso de sandalias para los terrenos más fríos.?
Importantes casas como Burberry, Jimmy Choo, Lodi, Christian Dior apostaron desde sus pasarelas para el otoño por el uso de sandalias que lograban estilizar la figura y que les regalaban más posibilidades de uso a las mujeres. Incluso Christian Dior fue más lejos apostando por el uso de sandalias con medias en encaje, lo cual abrió un mundo de posibilidades para crear contrastes de color y texturas en los zapatos. Así quedó sentada una tendencia que ha hecho de cosas accesorias como las medias o el esmalte de las uñas de los pies unos nuevos protagonistas del look urbano diario.?
Los expertos recomiendan que a la hora de usar las medias combinadas con las sandalias se apueste por calcetines cortos, que solo cubran hasta el tobillo. El uso de medias bucaneras será más ideal para las mujeres de mayor altura. Pero para aquellas que no quieren alejarse de la elegancia una gran opción es apostar por medias tupidas negras o azules y generar un contraste con sandalias de tacones de madera. Las más arriesgadas pueden llevar los pies desnudos y descubrir como esto tiene un gran efecto aligerado de la silueta ya que la piel visible alarga las piernas y definitivamente siembra un nuevo lugar para la seducción.?
Las sandalias que parecen cobrar protagonismo entre las urbes frías son, sin embargo, algo diferentes a las livianas que suelen llevarse en verano. Entre correas anchas que forran el pie, mayor cantidad de cruces entre las correas, hebillas grandes, tacones pesados de yute o de corcho, uso de materiales más pesados como los taches y cremalleras, parece surgir una nueva generación de sandalias que cobran un carácter más rudo, mucho más pesado y de vanguardia. Veremos protagonismo en el negro, los tonos nude, el cobre, la plata y el dorado, para que así se despliegue una nueva e infinita posibilidad al momento de ir a comprar zapatos.