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Este espacio para Bukowski

 

Por Jairo Dueñas

04 de mayo de 2012

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Después de pasar la Feria del Libro y de pasar por ella en medio de arrumes y arrumes, olas altas y montañas de publicaciones muy buenas, regulares y muy malas, recordé este escrito del poeta nacido en Alemania y que vivió toda su vida en Los Ángeles. Léase como un aviso intermitente de alerta para tanta pluma desplumada:

“Así que quieres ser escritor, ¿Eh?” 

“Si no brota de ti a borbotones / a pesar de todo, / ni lo intentes. / a menos que te salga por voluntad propia / del corazón y la mente y la boca / y las entrañas, / ni lo intentes. / si tienes que permanecer horas sentado / mirando la pantalla del ordenador / o encorvado sobre la máquina de escribir / en busca de palabras, / ni lo intentes. / si lo haces por el dinero o la fama, / ni lo intentes. / si lo haces porque quieres / mujeres en la cama, / ni lo intentes. / si tienes que sentarte y rehacerlo / una y otra vez, / ni lo intentes. / si sólo pensar en ello ya te cuesta trabajo, / ni lo intentes. / si quieres escribir como algún otro, / olvídalo. / si tienes que esperar a que salga de ti / con un rugido, / entonces espera tranquilo. / si no llega a salir de ti con un rugido, / dedícate a otra cosa. / si primero se lo tienes que leer a tu esposa / o a tu novia o tu novio / a tus padres o quienquiera que sea, / no estás preparado. / no seas como tantos otros escritores, / no seas como tantos miles de personas / que se llaman escritores, / no seas soso, aburrido y pretencioso, / no te dejes consumir por el narcisismo. / las bibliotecas del mundo / se han dormido de aburrimiento / con los de tu calaña. / no lo empeores. / ni lo intentes. / a menos que te salga / del alma como un cohete, / a menos que creas que la inactividad / te llevaría a la locura / o al suicidio o al asesinato, / ni lo intentes. / a menos que el sol en tu interior / te abrace las entrañas, / ni lo intentes. / cuando de veras sea la hora, / y si estás entre los escogidos, / cobrará vida por sí mismo / y seguirá cobrándola / hasta que mueras o muera en ti. / no hay otra manera, /
ni la hubo nunca”.

Charles Bukowski

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