Con una escenografía sencilla que evocaba las calles de Mompox, y de fondo
una marcha fúnebre propia de este lugar, desfilaron vestidos con acabados
muy bonitos y femeninos. El uso de brocados combinados con transparencias y
entretejidos fue el valor agregado de esta colección que enamoró al
público por su romanticismo y la calidad de los diseños.
Por El Espectador
30 de marzo de 2014