Una hernia es un bultito que se produce cuando un órgano o algún tejido esta fuera de lugar. Se presentan debido a un defecto en la pared abdominal de los pequeños, lo que origina un orificio que debió cerrarse durante la vida intrauterina. “Estos trastornos son muy frecuentes en los bebés y aunque requieren seguimiento y detallada observación, no son graves, pues por lo general se resuelven solos o con una cirugía ambulatoria”, asegura Camilo Luna, médico pediatra. Las hernias pueden localizarse en diversos puntos, pero en los niños, las más comunes se presentan en la ingle y en el ombligo.
La hora del bisturí
La mayoría de las hernias son manejables dentro de un tiempo prudencial y muy pocas se convierten en urgencias. Sin embargo, en muy raras ocasiones, una porción del intestino puede quedar atrapado en la abertura y requerir una cirugía inmediata que busca cerrar el agujero y corregir el defecto.
Hernias umbilicales
Este tipo de hernias se presenta, con frecuencia, en los recién nacidos y en los bebés prematuros o en aquellos que nacen bajos de peso. En la mayoría de los casos se trata de una condición indolora e inofensiva.
¿Cómo reconocerlas?
Si el niño presenta una hernia de este tipo, será fácil de descubrir, pues sucede mucho que, luego de caerse el muñón del cordón umbilical, el área alrededor del ombligo se abulte. Esto no es problema, siempre y cuando el área no esté demasiado blanda o extremadamente hinchada. “En este caso, se debe realizar un seguimiento y observación diaria, pues, en un gran porcentaje, se cierran solas”, asegura el experto. Sin embargo, cuando la hernia es grande, debe operarse de inmediato, independientemente de la edad.
Hernias inguinales
¿Cómo reconocerlas?
Estas hernias son como un bulto firme de forma alargada, bien sea en el área inguinal o en el escroto, que es la bolsa donde están los testículos. Es posible que aparezcan cuando el niño está activo o llorando y que luego desaparezcan.
¿Cómo actuar?
El paso es la cirugía. “Las hernias inguinales pueden presentar una situación denominada ‘encarcelamiento de la hernia’, lo que significa que el intestino se sale por el agujero del canal, pero no puede regresar a su ubicación natural en la cavidad abdominal, cortando la corriente sanguínea y dañando, de forma permanente, el tejido, lo que la convierte en una urgencia quirúrgica”, explica el pediatra.
Consejo Mi bebé
El tipo más grave es la hernia estrangulada, en la cual el tejido herniado deja de recibir irrigación sanguínea. En ese caso, se debe intervenir inmediatamente.
Fotos: Istock – El Espectador