Una revista es algo más que murmullos en el vecindario, es música que te despierta para que intentes nuevos pasos. Son buenas noticias para tu vida, como un tapete rojo que se extiende hasta destinos inesperados. Es algo que entra en tus planes como se desliza un mapa del tesoro por debajo de la puerta. Es algo que te hace salir en busca de diversión, es entretenimiento, son palabras como juegos mecánicos. Es un traje a la medida que te llega cada quince días para asistir a grandes actos.
Una revista es una conversación apasionada. Una ventana inmensa. Un cuarto personalizado. Es un chef invitado en tu cocina. Una receta nueva. Un café con un gran personaje que tiene una hazaña que contar de sobremesa. Es una libertad nueva o alguna que ya olvidas. Una amiga que te anima a salir de la rutina. Una alarma de incendio que te saca a la calle en pijama. Es un dibujo infantil, un graffiti, una caricatura que te relaja. Un avión de papel que te inspira a subir a las nubes virtuales. Es un cóctel de moda en tu sala, con su propia pasarela. Frente al paisaje es un respiro y frente al espejo es una película con subtítulos. Una exposición fotográfica en tu patio. Una página como un gimnasio. Un par de rieles de metro como zapatos. Un bosque de papel para tus paseos urbanos. Un sofá de bolsillo para el descanso.