“Aproxímate a todo racionalmente y te volverás tosco”, así comienza Natsume Soseki su novela Kusamakura (Almohada de hierbas). Me queda el eco de su frase “y te volverás tosco” y aparece esa palabra en una larga fila de lo mismo: tosco, basto, cerrero, bruto, gañán, guaso, ordinario, zafio, rudo, vulgar, torpe y soez. Términos como personas y personas como actitudes que desprecian o, simplemente, no tienen sensibilidad para muchas caras y gestos de esta vida. Aquí es cuando la emoción cuenta, literalmente, en CROMOS. Aquí es cuando contar requiere de emociones, las de buscar y encontrar las historias para después recrearlas con todos los colores y matices. Las historias en CROMOS son ante todo encuentros de todo tipo, pero al fin de cuenta encuentros. Así no suene a veces muy racional empeñarse en acercarnos a ciertos personajes en condiciones difíciles. Como cuando fuimos tras la saga de Alicia, la geisha virtual y entramos en su casa en Medellín, o fuimos de duelo a visitar a los padres de la recién desaparecida Lina Marulanda, o cuando quisimos, y todavía queremos, hablar con Anonymous, ese ejército de hackers clandestinos, en el lugar y las condiciones que ellos establezcan, pero en un encuentro real. No aceptamos citas virtuales y mucho menos cruces telefónicos. Y no los aceptamos porque en esta época de relaciones virtuales, de vida líquida como las pantallas digitales, el espacio real y físico cada vez importa menos. Y ese es nuestro espacio y nuestro reino. En esta modernidad vamos todos deslizándonos sobre un lago congelado. Como dice Ralph Waldo Emerson: “Cuando uno patina sobre hielo fino, la salvación es la velocidad”, y el vértigo en la comunicación de esta época moviliza desaforadamente las ideas y emociones sin piel ni presencias. Volvemos a ser toscos, a menos que volvamos a acercarnos con nuestros cinco sentidos a lo que nos une con este mundo que es la gente. Así tocamos en la puerta de Juan Pablo Espinosa, el galán de moda, protagonista de El secretario y nuestra portada. La diferencia salta a la vista.