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Las caras destempladas del desempleo

El aumento de feligreses piadosos, de suicidas desesperados, de homicidas
ocasionales, es apenas un síntoma de estos tiempos de vacas flacas. Un
remezón económico y financiero, catalogado por expertos como el mayor desde
la Gran Depresión de 1929, que se desató por el colapso de los créditos
hipotecarios en Estados Unidos, y ahora tiene al mundo entero en verdaderos
aprietos.

Por El Espectador

31 de marzo de 2009

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