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La ropa interior tiene cada vez más protagonismo en el vestuario femenino.
Encaje, cuero, seda e incluso terciopelo son los materiales que permiten que
la lencería se convierta en prenda exterior. Diseños que realzan la silueta
de la mujer haciéndola lucir sexy y glamurosa.
Por El Espectador
11 de mayo de 2013