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Los goles no son amores

No tuvo que pensarlo mucho para decirlo: “Hacer un gol es mejor que tener un orgasmo”. Para el año 2000, Luis Figo, uno de los personajes más célebres de Portugal, era el centro del fútbol europeo.

Por El Espectador

01 de junio de 2010

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Era para muchos el mejor jugador del momento y para las mujeres un sex-symbol de las canchas, quizá sólo comparable con David Beckham. Pronunció esa frase en un programa de televisión, cuando algún periodista le preguntó qué sentía cada vez que de sus pies salía una anotación. Figo acababa de firmar su traspaso al Real Madrid después de cinco brillantes temporadas en el Barcelona FC, una traición imperdonable en medio de la rivalidad más grande de España, como si el novio amado de una buena mujer la abandonara para irse de romance con su peor enemiga.

Nunca se supo si la esposa de Luis Figo reclamó por una declaración tan osada y sincera, pero la estrella portuguesa parecía estar en la misma onda que siete de cada diez españoles para quienes el fútbol es más importante que el sexo. La firma europea Canon estableció la proporción basada en encuestas y publicó como gran conclusión de su estudio que en el 95% de los hombres no hay un asunto que desate más pasión y emociones que el fútbol. Este año Figo, ya retirado de los campos de juego, volvió a hablar: “Ver jugar a Messi es como tener un orgasmo”.

Aunque a las mujeres les duela un poco aceptarlo, la fiebre del fútbol entre los fanáticos es realmente poderosa. Si en el televisor aparece un Barcelona – Inter de Milán, un Argentina – Brasil o dentro de cerca de un mes la final del Campeonato Mundial de Sudáfrica, probablemente no habrá ropa interior sexy ni coqueteos suficientes para sacar a un hombre de la pantalla. Eso puede esperar, el árbitro que se alista a pitar sin quitar los ojos del cronómetro, no. Después del partido todo será posible a menos de que el equipo favorito caiga derrotado y al varón lo envuelva la tristeza, entonces será mejor esperar al siguiente día, cuando pase el duelo.

“¿Que si el fútbol afecta a las parejas? ¡Hombre, claro que sí!”, dice con acento costeño el doctor José Manuel González, sexólogo y psicólogo, ex presidente de la Sociedad Colombiana de Sexología. “Cuando una mujer siente que no es la prioridad para su pareja pues es normal que se indigne. Se afecta al niño interior que llevamos dentro, los hombres también, y no ser el centro de atención frustra. No te extrañes de que si ella siente que está por debajo de tu hobby no se deje tocar una vez acaba el partido”.

Nunca hubo una secuencia tan larga de mujeres que acudieran a dónde el doctor González buscando ayuda por una misma razón como entre los años 95 y 97. La última de las selecciones Colombia que fue a un mundial se reunía en Barranquilla para entrenar y disputar las eliminatorias suramericanas. A los hombres no sólo les bastaba con asistir a los entrenamientos, también iban al hotel a ver de cerca a los jugadores. Eran días enteros de afición por el Pibe Valderrama, Asprilla, Leonel Álvarez y toda esa exitosa camada de jugadores. Después un poco de cerveza o ron, después el dominó y después los reclamos en la casa. Todo por culpa del fútbol…

Todo indica que la clave está en el exceso. “Yo entiendo que mi esposo vea un partido, el sábado por la noche si es lo que quiere y que grite y se exalte si el equipo no va bien, pero que después quiera ver el resumen de lo que ya vio y que al día siguiente haga lo mismo, me parece una exageración”, apunta una damnificada del futbol de 34 años. Del otro lado está el pensamiento masculino: las mujeres no entienden que cada partido es diferente y que cada uno tiene un atractivo especial. Ver dos juegos no es lo mismo que ver dos veces la misma película.

La recomendación de José Manuel González es simple y se resume en el equilibrio. “Sí se puede ver fútbol, sin embargo es bueno que los hombres cuando no lo hagan, dediquen tiempo a sus mujeres, trabajen en la intimidad, vayan al cine, a comer. Es cuestión de dar y recibir y no recibir solamente. Y ojo –advierte- el exceso de tensión nerviosa viendo un juego puede afectar el desempeño sexual”.

A pocos días de que comience el Mundial de Sudáfrica, ya comenzó a circular un correo electrónico hecho por hombres para ellas. Se trata de un conjunto de reglas joviales que las mujeres deben cumplir durante el campeonato y de las que depende el bien de relación. Un ejemplo: Lee la sección deportiva de periódico para que tengamos tema de conversación; si no lo haces, no te extrañes que no te hable durante un mes”.

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Sexo antes del partido

Durante mucho tiempo se especuló con la incidencia del sexo en los futbolistas. Carlos Bilardo, ex técnico de la Selección Argentina llegó a decir: “Yo no estoy de acuerdo con que los jugadores no tengan relaciones sexuales antes de los partidos. Mientras que las mujeres sean las que estén arriba todo estará bien”.

El sexólogo José Manuel González asegura que la realidad supera el mito: “12 minutos son suficientes para que el cuerpo se recupere del desgaste físico de una relación sexual”.

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