Cada signo vibra este año con un lugar específico, un sitio especial de la
corriente terrestre, un acompañamiento mágico de seres de agua
y espíritus de las montañas. Cada cual podrá ir hasta su lugar favorito o
escoger su mejor imagen, ya que su fuerza en la imaginación o en la realidad
se hace presente en el 2012.
Por El Espectador
20 de enero de 2012