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«Martha, la amiga que siempre supo provocar mi picardía» Ángela Patricia Janiot

Estar al lado de Matty es dejarse contagiar por su buen humor, camaradería y su positivismo.

Por Ángela Patricia Janiot

18 de noviembre de 2015

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Matty ha sido mi otra gran amiga incondicional.  Con Claudia y Matty completamos el “trío dinámico”.  Así nos bautizaron en el colegio. Siempre levantamos la mano para cuanto evento de recaudación de fondos y actividad cultural organizaban.  Matty siempre supo secundar y provocar la picardía y la osadía que me han caracterizado.  Me desafiaba para ver si me atrevía a lanzar alguno de mis exabruptos. Era mi compinche. Me celebraba mis disparates y yo los suyos; nos reíamos a carcajadas de las maldades menores que tramamos juntas para molestar a profesores y compañeras. Sus historias y cuentos de la vida vienen adornados de detalles circunstanciales que enriquecen el relato y atrapan la atención. La exageración caricaturesca es su marca de distinción; pero a la vez  ha sido un ejemplo de cómo se puede disfrutar inmensamente con las cosas sencillas de la vida. Es tan expresiva y divertida como humana y sensible.  

La vida nos sigue uniendo hasta para llorar juntas en los momentos más dolorosos. Con pocos días de diferencia perdimos a aquellos que más queríamos: nuestros padres. 

Ha sido un ejemplo de hija incondicional; y como madre dedicada la vida la premió con una hija hermosa a la que quiero y admiro, entre muchas cosas, por su perseverancia y tenacidad. 

Estar al lado de Matty es dejarse contagiar por su buen humor, camaradería, su positivismo pero sobre todo te arropa con la solidaridad que ofrece una amistad a toda prueba.

Nunca olvidaré esa gran lección que me dio y que ella misma aprendió gracias a la fortaleza de su espíritu.  Me enseñó algo fundamental para cualquier ser humano que busca quitarse la carga de soberbia que lo aprisiona: El valor del perdón. Créanme, es liberador. Nuestra amistad se ha mantenido intacta. Las tres sabemos que haríamos cualquier cosa por la que primero levante la mano para pedir ayuda.

 

Foto: David Schwarz

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