Antes de aplicarte cualquier tipo de mascarilla debes ser muy cuidadosa. Tu piel debe estar perfectamente limpia con los productos que utilizas habitualmente, esto facilitará que tus poros estén dispuestos a recibir una dosis de limpieza con productos naturales. Presta atención a esto
Mascarillas limpiadoras. Estas facilitan la limpieza de impurezas en la profundidad de tu cara. Las zonas grasas se localizan más fácil y no existe ninguna contraindicación que conlleve a la deshidratación.
Mascarillas exfoliantes. Retiran las células muertas y renuevan de manera casi inmediata tu piel-
Mascarillas humectantes. Disminuye la aparición de arrugas y le da más suavidad a tu piel. Su alto contenido en hidratantes ayudan a la pies a verse más joven y bella.
Mascarillas Purificantes. Son las encargadas de eliminar toxinas, además de normalizar y reequilibrar, regulando la circulación, entre otras ventajas.
A continuación te enseñamos una mascarilla de café que va a romper todos los esquemas, ten en cuenta tu tipo de piel y adelante:
INGREDIENTES
1. Café molido
2. Polvo de cacao
3. Leche entera en polvo
4. Agua
PREPARACIÓN
Mezcla cuatro cucharadas de café molido, seguidas de cuatro cucharadas de polvo de cacao y ocho cucharadas de leche entera en polvo y un poco de agua. Hazlo uniformemente hasta que quede consistente. Aplícala sobre la cara y déjala actuar por veinte minutos.
Enjuaga con agua fría y los resultados te sorprenderán.
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